martes, 16 de septiembre de 2014

Democracia y nacionalismo

"Si dejáis Reino Unido, será para siempre"' ha dicho David Cameron, el primer ministro británico y otro aprendiz de brujo en la problemática del nacionalismo. En cambio, Alex Salmond, responsable del gobierno autónomo escocés, ya ha emplazado, en el caso de perder el referéndum del jueves, a una nueva consulta en el futuro. Ahí reside la diferencia entre el demócrata y el nacionalista. El segundo puede ser demócrata o no. En cualquier caso, utilizará la democracia como un instrumento para alcanzar el bien superior que pretende. Antepone siempre la Nación, objetivo irrenunciable, a la Democracia. Si lo segundo es un medio útil, bienvenida sea. Incluso, se le llenará la boca en su defensa. Hasta el día que triunfen. En ese momento, se impodrá la uniformidad nacional y la democracia será progresivamente desechada en aras de la Patria, el gran sueño hecho realidad.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Populismo

Alerta el escritor mallorquín Valentí Puig del populismo en el que está cayendo Cataluña. Un populismo además repartido entre un independentismo cada vez más asambleario y unos planteamientos anti-sistema que alentará el mal ejemplo de Pujol. Da vértigo, sostiene el autor. ¿Y cómo hemos llegado a ésto? Además de ser fruto de los intereses económicos de la oligarquía de siempre, es sin duda responsabilidad de polìticos que jugaron a ser aprendices de brujo.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Del sentimiento a la razón

Ya fueran un millon ochocientas mil o sólo 470.000 los catalanes que ayer se manifestaron, el hecho es que expresaron un sentimiento de rechazo a España. Habrá algunos que mantendrán que no todos los que ayer se concentraron en Barcelona eran independentistas, argumentando que se sumaron a la manifestación para exigir el denominado derecho de autodeterminación o, incluso, para conmemorar sin más la Diada, evento que el nacionalismo catalán convirtió en una celebración, cuando en realidad recuerda la conquista de Barcelona en la Guerra de Sucesión. Pero, sin duda, que en la inmensa mayoría de los que ayer se manifestaron ha anidado el sentimiento de rechazo a lo español que decía al principio. Otra cosa es cómo lo racionalicen: mediante la opción independentista, confederal, federal, o, incluso, autonomista, como ahora. Por ello sería conveniente pasar de los sentimientos a la razón, sobre todo si queremos alcanzar una solución a este evidente problema. También los que ayer nos mostraron sus sentimientos.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Discriminación

283.000 letones mayores de edad no podrán votar en las próximas elecciones que se celebren en esa repùblica báltica, independizada de la entonces Unión Soviética, hoy Rusia. La razón, o mejor sinrazón de ello, es que esas personas no hablan con fluidez el letón al ser rusoparlantes. Y en la Repùblcia de Letonia es condición sine qua non para ser ciudadano el dominar la lengua letona. La mayoría de esos rusoparlantes llegaron a Letonia cuando esta formaba parte de la Unión Soviética. Cuando ésta explosionó tras la caída del muro de Berlín, quedaron en el nuevo estado independiente, pero sin los plenos derechos ciudadanos. Letonia, junto a las repúblicas hermanas de Lituania y Estonia, han celebrado recientemente el 25 aniversario de la cadena humana formada por miles de sus habitantes que unió los 640 kilómetros de su geografía. Aquello sirvió para acelerar la independencia de las tres repúblicas. En una de ellas, Letonia, el componente poblacional rusoparlante era muy significativo. 25 años después, esa minoría no goza de los mismos derechos que el resto de letones. 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Crisis del Estado-nación

Las crisis bélicas que vivimos en Ucrania, en Iraq, en Siria, en Libia suponen la enésima evidencia del fracaso de los Estados-naciön, nacidos de la Ilustraciön y las revoluciones liberales decimonónicas. Tras su consolidación en Europa y Norteamerica, Occidente ha pretendido en el último siglo exportar esa fórmula de organización social, fracasando no solo cuando ha querido imponerlo en tierras orientales como lo muestra el ejemplo de los tres últimos países citados, sino incluso cuando lo ha intentado en los límites de Europa, como es el caso de Ucrania. Antes esta realidad habría que preguntarse que alternativas existen. La creciente debilidad de las estructuras estatales a la que asistimos solo parece llevar a un mundo más violento, acrecentado por el declive de la antigua potencia mundial, Estados Unidos, y el surgimiento de un mundo multipolar. Si alguien tiene aún dudas sobre ello, que observe la aparición del Califato Islámico, aprovechando el Estado fallido iraquí y la guerra civil en Siria. No parece, pues, ese el camino. La única opción pasaría entonces por intervenir en el concepto dual del Estado-nación, potenciando su primera aspecto y limitando el segundo. Es decir, haciendo los Estados más fuertes y reduciendo a la par su componente nacional. Difícil tarea, en la medida en que para eso, se ncesita una humanidad con más raciocinio y menos sentimiento.

martes, 9 de septiembre de 2014

Caras construcciones

La Generalitat de Cataluña ve imposible recortar el tramo de IRPF de su competencia, con lo que los ciudadanos que viven en esa comunidad disfrutaran de menos ventajas por la reforma fiscal anunciada por el Gobierno de España. Es lo que tiene construir naciones, que sale caro.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Arrastrar a la izquierda

El voto independentista escocés aumenta en la recta final del referéndum que se celebrará el 18 de septiembre próximo. Incluso, algunos sondeos ya lo dan como triunfador. Los analistas consideran clave en este repunte el aumento de la opción rupturista entre los votantes laboristas. Escocia es la nación británica que menos parlamentarios conservadores manda al Parlamento de Westminster. Los laboristas son la principal fuerza política en Escocia, compartiendo ésta consideración en las últimas legislaturas con los nacionalistas. Los conservadores son insignificantes en Escocia, aunque manden en el Gobierno de todo el Reino Unido. Por tanto, para que triunfe el voto independentista se necesita que los votantes laboristas desoigan el consejo de su partido y voten a favor de la secesión.  Esa es la opción de Alex Salmond, el primer ministro escocés y líder del SNP, el Partido Nacional Escocés, para ganar el referéndum: que los votantes de izquierda lo apoyen. Tal situación no es extraña. Es más, es lo habitual en los procesos independentistas. Las oligarquías locales los promueven, pero solo desequilibrar la balanza si consiguen arrastrar a la izquierda.