martes, 11 de noviembre de 2014

Elecciones

La respuesta del Gobierno al 9-N no puede ser la apertura de actuaciones judiciales contra la Generalitat. O al menos no puede ser solo eso. Máxime despues de haber permitido la consulta. La verdadera repuesta debe ser democrática y consiste en vertebrar un buen discurso político que aparte a muchos catalanes del discurso monocorde nacionalista y les desaconseje seguir transitando por el camino de la independencia. Es la única opción y, tal como están de encastillados Mas y Rajoy, se concretará en breve en unas elecciones plebiscitarias.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Encastillamiento

Lo peor del 9-N es que va a permitir a los distintos actores de éste largo pulso mantenerse en sus posiciones, es decir, encastillarse. La solución no solo se prevé difícil, sino que hoy, 10-N, puede estar más lejos. Artur Mas sale evidentemente reforzado, también a nivel personal, después de que unos 2.225.000 ciudadanos hayan secundado la consulta finalmente llevada a cabo. En la pugna con Oriol Junqueras por el liderazgo independentista, hoy Mas está más reforzado, porque se ha salido con la suya de celebrar algo parecido a un reférendum, que pese a las evidentes carencias democráticas del mismo, supone una derrota de la estrategia de Rajoy. Los aproximados dos millones doscientos mil votantes significan el mismo voto que los partidos soberanistas, incluida la Solidaritat de Laporta, obtuvieron en las últimas elecciones, estas sí plenamente democráticas, al Parlamento regional. Ello refuerza la posición de los partidos favorables al pretendido derecho a decidir, porque indudablemente supone un triunfo movilizar a toda esa gente con las dificultades habidas para organizarlo. Y hacerlo sin violencia y sin apenas incidentes, lo que es obligado resaltar. Hasta aquí lo favorable para Mas. A partir de ahora, señalaré lo que juega en su contra y a favor de Rajoy. Según los imprecisos datos que conocemos, de esos votantes el 80 por ciento es totalmente independentista, en torno a un millón setecientas mil personas. Sobre un impreciso censo de seis millones doscientos mil posibles votantes es una cifra muy respetable, pero que se queda muy por debajo del tercio de los posibles. Y ahí reside el grave problema para el independentismo catalán, lo que permitirá al gobierno de Mariano Rajoy mantenerse en sus posiciones. Con menos de un tercio de independentistas el camino democrático hacia una Cataluña separada de España es aún arduo, aunque evidentemente no imposible. Las espadas siguen, pues, en alto y los dos contendientes creen mejoradas sus defensas por lo que tenderán a encastillarse, en vez de optar por buscar una solución. Así amanece el 10-N.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Educación

Tres de los 19 detenidos por la Guardia Civil por colgar en las redes sociales mensajes muy duros contra las víctimnas del terrorismo, alentando actuaciones violentas, son menores de edad. Cabe preguntarse que educación han recibido esos menores. No se trata del influjo de la machacona insistencia en las casas durante varias generaciones de una supuesta España opresora, como subsiste en parte de la sociedad vasca, ya que los tres menores eran valencianos y toledanos. ¿Será más bien que nuestra sociedad es intrinsecamente violenta? ¿Y que en eso nos diferenciamos bien poco en este país que dentro de poco más de veinte años cumplirá el centenario de su última guerra civil?

jueves, 6 de noviembre de 2014

Claustrales irreflexivos

El espectáculo que la Universidad de Girona esta dando al universo educativo no tiene parangón. El origen de ello está en la petición de más de un cuarto de integrantes de su claustro que han obligado a celebrar una reunión donde se debatirá retirar un título honorífico a la catedrática Encarna Roca, magistrada del Tribunal Constitucional, que se ha sumado a todas las iniciativas de la alta corte contra el pretendido referéndum promovido por la Generalitat. Los proponentes aducen que el papel de Roca choca con las razones por las que se le concedió la distinción honorífica, destacando en entre ellas su compromiso con Cataluña. Y ahí reside el bochorno de la petición de esos claustrales, que solo son capaces de entender una Cataluña monocorde con los tonos nacionalistas. No pueden entender, pese a su formación intelectual, que puede haber otras Cataluñas, que por otra parte, han sido al menos hasta ahora las preponderantes en el pasado histórico. Más que miembros de una comunidad científica parecen integrantes de grupos o pandillas de irreflexivos, tan extendidos hoy en día.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

El debate europeo

Las diferencias entre Angela Merkel y David Cameron sobre el libre tránsito de emigrantes entre las fronteras de la Unión Europea deben propiciar el debate sobre que Europa deseamos. Pero me temo que dicha discusión quedará limitada a una pugna de poderes, entte la alicorta visiön británica sobre la unidad europea  y la potenciación de la misma, que Berlín apadrina por que es muy consciente del premio final, que no es otro que la posición hegemónica alemana sobre el resto de Europa. En este verdadero debate lo único que queda por dilucidar es si Berlín será la capital de facto de toda Europa o solo de su parrte continental tras el abandono britànico de la UE.

martes, 4 de noviembre de 2014

Buena fe

El gobierno de la Generalitat de Cataluña ha criticado el nuevo recurso del ejecutivo de Mariano Rajoy ante el Tribunal Constitucional por entender que "rompe las reglas básicas y de buena fe que requieres cualquier proceso jurídico".  ¿Buena fe? Habría que peguntar al gobierno catalán, nacido de la Constitución de 1978, si es buena fe haber diseñado una estrategia para vulnerar la carta magna con el objetivo de la independencia. Si también lo es haber utilizado a todos los medios de comunicación públicos para convencer a miles de catalanes de la bondad del proceso soberanista. Si igualmente lo es haber puesto en marcha toda la maquinaria de la administración autonómica para lograr dicho objetivo. Si lo es haber dicho en reuniones con las formaciones partidarias del derecho a decidir que hay que engañar al Estado, tal como hizo Artur Mas. ¿Buena fe? Dime de que presumes y te diré de que careces.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Al final de la escapada

O hábil burlador de la ley o víctima del Estado represor. Esa es la disyuntiva por la que Artur Mas ha optado en su huida hacia adelante. Ahora que llegamos al final de la escapada, tenemos a un presidente de una institución venerable y secular como es la Generalitat de Cataluña que en vez de gobernar y aplicar la ley ha decidido pasar a la historia como aquel que fue capaz de engañar a España o ser su víctima. En ninguno de los dos casos, será el primero. Pobre bagaje por tanto, aunque una y otra opción tienen sus ventajas populistas, que le serán útiles para las inevitables elecciones de carácter plebiscitario que tarde o temprano el funanbulista tendrá que convocar.