jueves, 19 de febrero de 2015

Bombay

El cantande indio Mihir Joshi ha visto como las autoridades cinematográficas de su país censuraban su último videoclip por utilizar la palabra Bombay, en vez de Mumbai. El término hace referencia a la célebre ciudad portuaria que durante el siglo XIX se convirtió en la gran urbe de la India colonizada por los británicos. En 1995, el partido nacionalista en el poder local cambió el nombre al considerar que Bombay provocaba rechazo entre los indios. Y lo sustituyó por Mumbai, que a su juicio no sugería el pasado colonial.

Todos los lingüistas saben que los topónimos son las palabras más difíciles de cambiar, revelando la historia en muchas ocasiones. Son términos difícilmente manipulables. Aunque no nos gusten muchas cosas del pasado y entre ellas sin duda se encuentre el colonialismo, es absurdo intentar negar de donde se viene. Te aparece un simple cantante y te hace resurgir Bombay. Por mucho que los censores, incluso aquellos bienintencionados, se empeñen.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Tsipras pierde la primera batalla

El gobierno griego no ha tenido más remedido que pedir la ampliación del rescate. No le quedaba otra, salvo que pusiera en peligro las pensiones y nóminas que dependen de él. Se trata de la primera cesión que el ejecutivo de Tsipras se ve obligado a hacer.

Ésto no quiere decir que el tira y afloja entre Grecia y Bruselas haya acabado. Ni mucho menos. Se trata tan solo de la primera batalla, que de momento ha perdido Atenas

martes, 17 de febrero de 2015

El inicio de la modernidad

A todos los que ponen en solfa la Transición Democrática les aconsejo que lean el artículo que hoy publica El País del profesor de Historia Social Miguel Martorell titulado "Una conquista de la democracia". Seguro que les llevará a replantearse muchos de los tópicos que hoy inundan el debate político en este país, ya condicionado por los populismos. Por ejemplo, aprenderán que aquella denostada transición política creo realmente por primera vez en la Historia de España un impuesto de la renta con el objetivo de que la administración tuviera capacidad para redistribuir la riqueza y edificase un estado del bienestar, atendiendo a la educación y la sanidad, algo que el estado liberal decimonónico ni se planteó, cuando en 1845 creó un incipiente sistema tributario español que solo atendía la defensa, el orden público y la diplomacia.

El único antecedente de un verdadero impuesto de la renta ocurrió durante la Segunda República, que en 1932 creó la Contribución General sobre la Renta. Pero la inestabilidad de aquel régimen y la guerra civil posterior impidió su adecuada implantación. El autarquismo franquista, que fue incapaz de devolver hasta la década de los cincuenta el nivel de vida de 1935, hundió más nuestro país. Tuvieron que ser los gobiernos de aquella Transición Democrática, muy debilitados, por cierto, ante tanta presión extremista, los que se atrevieran a aplicar el principio de que pagase más quien más tuviera. Ese fue el inicio de la modernidad.

lunes, 16 de febrero de 2015

Yihadismo

Las dos últimas acciones del yihadismo, la ocurrida en Dinamarca y la perpetrada en Libia, no dejan lugar a dudas de la gravedad de la situación. Los dos muertos en Copenhague a manos de un fanatizado y la decapitación de 21 cristianos coptos egipcios nos muestran la radicalidad de un planteamiento excluyente, que recorre lo religioso e ideológico, que amenaza a todos aquellos que no comulgan con sus autores. Evidentemente no se puede atribuir al Islam, como tal, tamañas monstruosidades. La prueba de ello fue la quema del piloto jordano, tan musulmán como sus verdugos, pero en tal concepción anida ese fondo de intolerancia consustancial a muchas de las religiones. Lo digo para intentar alcanzar una explicación plausible de lo que está sucediendo. La exclusión de cualquier mínima responsabilidad religiosa en ello, nos impide escudriñar correctamente la realidad. También la postura contraria: aquella que hace del Islam algo intrínsecamente violento. Ni una, ni otra. Es decir, aceptemos que las religiones padecen una perversidad intrínseca, que convendría moderar. Desde la educación, claro.

viernes, 13 de febrero de 2015

Los votantes de Podemos

Dos profesores de la Universitat Pompeu Fabra, Guillermo Cordero y Mariano Torcal, han publicado hoy un artículo en El País en el que diseccionan al votante de Podemos, a la luz de los datos que reflejan las encuestas. Sus conclusiones son que por regla general ni son jóvenes, ni tienen elevados niveles de estudio ni son urbanos.

Además de romper tópicos, estos datos nos muestran una tendencia de futuro muy conocida, la que se establece entre la vanguardia y sus bases, típica por otro lado de muchos de los planteamientos de izquierda. Es decir, una mayoría poco culta, mayor y rural que deposita sus esperanzas de cambio en una oligarquía universitaria, joven y urbana. Nada que objetar a ello, pero desgraciadamente se parece demasiado a los modelos tradicionales, donde una casta termina imponiéndose en el debate social. Y paradójicamente reproduce algo que es duramente criticado, con razón, desde el propio planteamiento proponente. Esos votantes aspiran, pues, a acabar con una situación, pero el modo de superarlo les lleva irresolublemente a reproducir el mismo escenario.

En ese esquema, por tanto, podrán cambiar las personas, pero seguirá existiendo la casta. La única manera de romper ese terrible círculo vicioso pasa por la educación. Esa es y seguirá siendo la verdadera batalla de la izquierda. La única que puede cambiar el mundo. Lo demás son falsos atajos.

jueves, 12 de febrero de 2015

El PSOE madrileño

Podrá no haber sido el momento o las formas no habrán sido las mejores, pero la destitución de la dirección política de la federación socialista madrileña es sin duda un acierto. Las razones para fulminar a Tomás Gómez son variadas y todas poderosas. La primera las nulas posibilidades de que el exalcalde de Parla ganase las próximas elecciones y llevara al PSM al gobierno regional madrileño, ausente desde hace la friolera de veinte años.

También las sospechas sobre el entramado delictivo en torno al tranvía de Parla cuando fue regidor de esa localidad del sur de Madrid. Pero especialmente por haberse empeñado en la construcción de aquella infraestructura, que ya ha costado 256 millones de euros con un sobrecoste de 41 millones. A más de dos mil euros por vecino.

miércoles, 11 de febrero de 2015

La guerra de Ucrania

Las dos partes en conflicto en Ucrania, los nacionalistas de Kiev y los prorrusos del Donbas, aprietan el acelerador bélico antes de que las grandes potencias logren un alto el fuego que en el mejor de los casos se traducirá en la interposición de unos cascos azules que consagre el frente alcanzado por las dos partes en disputa, sin resolver el problema de fondo.

Mientras, los grandes damnificados no serán Ucrania ni Rusia. Serán los cinco mil muertos que ya llevamos en éste enfrentamiento y las decenas de miles de desplazados por la guerra. Porque ¿cuántas de estas víctimas tan solo aspiraban a progresar en su vida sin tener que elegir entre una patria, sin tener que escoger entre dos nacionalismos reductores? Probablemente todas. Pero son los grandes perdedores. Como siempre.