José Antonio Griñán parece dispuesto a dar el último paso que la decencia, pero también la lógica, obliga: renunciar a mantener su escaño de senador en mayo próximo, cuando el nuevo Parlamento andaluz renueve su representación en la Cámara Alta.
El expresidente andaluz ya reconoció la existencia de un gran fraude en el caso de los ERE, negando eso sí que desde la Junta se hubiese urdido. Es probable que fuera así y que ni él, ni Manuel Chaves, hubiesen organizado el saqueo de dinero público que se produjo, pero en cualquier caso las responsabilidades políticas en las que han incurrido son evidentes, al permitir que eso ocurriera bajo sus barbas.
La decisión de Griñán deja a los pies de los caballos a su antiguo amigo Chaves, un político que desde la foto de la tortilla no ha dejado de ocupar cargos públicos. Es más, Chaves es el prototipo de una generación que hizo bandera del servicio público, presentándose no solo como adalid de ello, sino incluso justificando su misma actuación vital. Tal vez eso explique, que no justifique, su ceguera.
jueves, 23 de abril de 2015
miércoles, 22 de abril de 2015
Resolver
El espectáculo que está dando la Administración de Justicia a la hora de decidir quien es competente para investigar el presunto blanqueo de dinero por parte de Rodrigo Rato empieza a ser esperpéntico, más allá incluso de que se intuyan manos negras interesadas en decidir los tiempos de la actuación y su relación con el período electoral permanente que vivimos en éste país.
Lo lógico es que el caso de Rato sea instruido por los juzgados de Plaza de Castilla, auxiliados por la Fiscalía de Madrid, aplicando el principio jurídico del juez natural. Sin embargo, la previsible complejidad del caso podría hacer razonable la actuación de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción.
Cualquiera de las dos opciones dispone de argumentos, lo que hace posible una decisión rápida y operativa. No podemos estar esperando a que la cuestión se dilate y de margen a interpretaciones de la jurisprudencia que en manos leguleyas impidan en la práctica la actuación óptima de la Justicia.
Y ¿quién decide ello? El inoperante Consejo General del Poder Judicial o el sobrecargado Tribunal Supremo. En cualquier caso es urgente resolver.
Lo lógico es que el caso de Rato sea instruido por los juzgados de Plaza de Castilla, auxiliados por la Fiscalía de Madrid, aplicando el principio jurídico del juez natural. Sin embargo, la previsible complejidad del caso podría hacer razonable la actuación de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción.
Cualquiera de las dos opciones dispone de argumentos, lo que hace posible una decisión rápida y operativa. No podemos estar esperando a que la cuestión se dilate y de margen a interpretaciones de la jurisprudencia que en manos leguleyas impidan en la práctica la actuación óptima de la Justicia.
Y ¿quién decide ello? El inoperante Consejo General del Poder Judicial o el sobrecargado Tribunal Supremo. En cualquier caso es urgente resolver.
martes, 21 de abril de 2015
Ciudadano Rato
Las vicisitudes por las que atraviesa el ciudadano Rodrigo Rato alimentarán durante tiempo la crónica periodística, pero ahora conviene analizar el daño que el escándalo infringirá al PP en este año electoral. El partido dirigido por Mariano Rajoy confiaba en que la tan anunciada recuperación económica y el daño que Podemos haría al PSOE sería suficiente para mantenerse en la Moncloa, después de que muchos electores se taparan la nariz ante los anteriores casos de corrupción que habían afectado al partido de la calle Génova, incluido el protagonizado por Luis Bárcenas.
Pero el escándalo Rato ha saltado en un momento muy peligroso para las aspiraciones del PP. Justo cuando ha surgido una alternativa centrista creíble: la de Ciudadanos, capaz de disputar al PP una franja electoral que se puede mostrar decisiva a la hora del reparto de escaños. Si tras las elecciones de finales de año, el Congreso se divide entre cuatro grandes fuerzas, habrá llegado el momento de los pactos. El PP podrá seguir siendo la fuerza más votada, pero eso no le garantizará la continuidad en el poder.
Y esa situación será debida en gran parte al ciudadano Rato.
Pero el escándalo Rato ha saltado en un momento muy peligroso para las aspiraciones del PP. Justo cuando ha surgido una alternativa centrista creíble: la de Ciudadanos, capaz de disputar al PP una franja electoral que se puede mostrar decisiva a la hora del reparto de escaños. Si tras las elecciones de finales de año, el Congreso se divide entre cuatro grandes fuerzas, habrá llegado el momento de los pactos. El PP podrá seguir siendo la fuerza más votada, pero eso no le garantizará la continuidad en el poder.
Y esa situación será debida en gran parte al ciudadano Rato.
lunes, 20 de abril de 2015
Algo falla
El crimen cometido hoy en un instituto de Barcelona con la muerte de un docente a manos de un estudiante de 13 años no deja lugar a dudas: algo falla en el sistema de valores de nuestra sociedad.
Sin duda que es difícil valorar en su justa medida lo sucedido, pero un motivo de reflexión debe incidir en el desmedido lugar de la violencia. Una violencia de la que beben los chavales en formación a través de múltiples canales. Ahí puede encontrarse una buena aproximación a un serio problema de nuestro mundo contemporáneo.
viernes, 17 de abril de 2015
La caída de los dioses
La caída en los abismos de Rodrigo Rato motivan muchas reflexiones, entre ellas la de la rueda de la fortuna, tan voluble. Pero también, constatamos. una vez más, lo que podríamos denominar el síndrome de la invulnerabilidad, que padecen algunos de los integrantes de la elite político-económica de éste país.
El exvicepresidente del Gobierno, nieto de un ministro e hijo de uno de los que ganaron la guerra, debía estar convencido de que no iban a levantar una mano contra él los organismos que tiene el Estado para perseguir las conductas susceptibles de ser investigadas.
Tal endiosamiento podía habérselo evitado mirando el ejemplo de su padre que dio con sus huesos en la cárcel por delitos monetarios. Pero quien se convirtió en el director gerente del Fondo Monetario Internacional, la institución mundial que aplica una mano de hierro por la ortodoxia capitalista, debió pensar que él estaba ya por encima de todo.
Es de agradecer que no haya sido así. Al menos para los ciudadanos que creemos en el Estado de Derecho.
El exvicepresidente del Gobierno, nieto de un ministro e hijo de uno de los que ganaron la guerra, debía estar convencido de que no iban a levantar una mano contra él los organismos que tiene el Estado para perseguir las conductas susceptibles de ser investigadas.
Tal endiosamiento podía habérselo evitado mirando el ejemplo de su padre que dio con sus huesos en la cárcel por delitos monetarios. Pero quien se convirtió en el director gerente del Fondo Monetario Internacional, la institución mundial que aplica una mano de hierro por la ortodoxia capitalista, debió pensar que él estaba ya por encima de todo.
Es de agradecer que no haya sido así. Al menos para los ciudadanos que creemos en el Estado de Derecho.
jueves, 16 de abril de 2015
El fantasma de la ingobernabilidad
El Parlamento andaluz se constituirá hoy, salvo sorpresas, sin acuerdo entre sus partidos para conformar la mesa de la cámara. Es una muestra de la escasa flexibilidad a la que nos tienen acostumbrados nuestros partidos políticos, incluidos los nuevos, aquellos que venían a insuflar aire nuevo. El diálogo interpartidista sigue siendo una asignatura pendiente en nuestra sociedad.
Pero peor es, si miramos al futuro. Si los enroques impiden formar un gobierno mínimamente estable para gobernar en Andalucía. El fantasma del adelanto electoral, algo que nadie quiere ni siquiera plantear, ha echado a andar con la sensación del tiempo perdido. Ninguna región, y menos Andalucía, pueden permitirse esa situación.
Pero peor es, si miramos al futuro. Si los enroques impiden formar un gobierno mínimamente estable para gobernar en Andalucía. El fantasma del adelanto electoral, algo que nadie quiere ni siquiera plantear, ha echado a andar con la sensación del tiempo perdido. Ninguna región, y menos Andalucía, pueden permitirse esa situación.
miércoles, 15 de abril de 2015
Impresionante
En éste país hemos tenido un responsable del Banco de España y otro de la Guardia Civil condenados por corrupción. Pero por lo visto no habíamos visto todo. No. Ahora investigan por blanquear dinero a un exvicepresidente del Gobierno y exdirigente del Fondo Monetario Internacional, por lo que goza de consideración de exjefe de Estado.
Impresionante.
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