martes, 22 de diciembre de 2015

El último logro de Mas

El último logro de Artur Mas ha consistido en conseguir que su formación, ahora llamada Democràcia i Llibertat, se quede sin poder formar grupo parlamentario en el próximo Congreso de los Diputados, al no alcanzar el 15 por ciento de los votos en una de las circunscripciones en las que la coalición se presentó: Barcelona, donde quedó en quinto lugar. Mediante la aplicación estricta del reglamento de la Cámara Baja, los antiguos "convergentes" deberían adscribirse al Grupo Mixto. De confirmarse, por primera vez no existiría la Minoría Catalana en las próximas Cortes.

Sin duda que para quienes se apropian del término no catalán será un contratiempo, máxime si sumamos que en las mismas condiciones está Esquerra Republicana de Catalunya. Sí, aquellos que se consideran los representantes por antonomasia de Cataluña no podrán formar por primera vez sus grupos parlamentarios. Todo un éxito, sin duda.

Pero no se preocupen, el gran funambulista nos ofrecerá un nuevo gran salto. Ya los líderes de la CUP han aceptado su permanencia encabezando una Presidencia en transición. que ahora impondrán a sus bases. Será, sin duda, un grandioso número circense: ver a tanto asambleario comunista apoyar al gran burgués.

lunes, 21 de diciembre de 2015

¿Y ahora qué?

Esa es sin duda la pregunta que muchos nos hacemos tras las elecciones de ayer que dejaron un Parlamento muy atomizado. Y no es sencilla la respuesta.

En todo caso conviene resaltar algo que desgraciadamente no se valora: la alta participación. Un 73,20% del censo. Es decir, prácticamente tres de cada cuatro electores acudieron a las urnas. Se trata de una cifra similar a la media de las elecciones generales en nuestro país, situada en el 73,46%.

El dato es relevante, sobre todo para negar afirmaciones que ponen en duda la calidad democrática de nuestro sistema político y que se concretaban en desafortunadas frases del tipo: "No nos representan".

Las Cortes anteriores, elegidas por tres cuartas partes del electorado, gozaron de toda la legitimidad democrática y funcionaron basadas en el bipartidismo. El Parlamento que se constituirá ahora habrá sido votado igualmente por tres cuartas partes del electorado, pero en él cuatro partidos y no dos llevarán la voz cantante.

Y eso es lo que hemos decidido: pasar de una nítida separación entre gobierno y oposición, a una fórmula en la que los pactos, las transacciones y los apoyos han de ser fluctuantes. Y los partidos se van a ver obligados a ajustarse a las nuevas circunstancias. Porque tres cuartas partes del electorado así lo ha querido, el mismo porcentaje que viene haciéndolo desde que somos una Democracia.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Fin de campaña

Los partidos apuran las últimas horas de esta reñida campaña electoral, conscientes del todavía alto índice de indecisos. Su distribución será decisiva en el resultado final. Pero, sin duda, el dato más relevante de los comicios del domingo será la alta participación ciudadana, en torno al 75 por ciento: tres de cada cuatro electores.

Cifra que debería disipar las dudas y las críticas que desde algunos sectores se lanzan, acusando a España de ser una democracia de baja calidad.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Puñetazo a la izquierda

Lo que hizo ayer ese muchacho pontevedrés de 17 años, autocalificado como anti-fascista, fue un puñetazo a la credibilidad democrática de la izquierda. Al golpear en la cara al líder conservador de éste país sembró las dudas respecto a la capacidad que puedan tener determinadas ideologías de respetar a la democracia.

La izquierda política, como la derecha, tiene un largo historial de escaso, cuando no nulo, respeto a la democracia, demostrado en múltiples ocasiones en el pasado. Toda ideología aspira a imponer sus postulados, a los que considera plenos de bondad innata, lo que convierte a sus ciegos admiradores en peligrosos intolerantes, máxime si cuentan con escaso cerebro. En Europa, desde hace dos siglos, cuando se asistió a la eclosión de las ideologías políticas, se ha ido avanzando en el sentido de limitarlas en aras del principio de aplicación democrática. Siempre que ha habido retrocesos se han debido a descerebrados, como el chaval de ayer.

Solo espero que con los años, siempre que lo aproveche para ilustrarse, el joven pontevedrés comprenda que ayer le dio un puñetazo a lo que dice defender.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Justicia y paz




El gobierno colombiano y las FARC han llegado a un acuerdo sobre las vìctimas de la más larga guerra civil que aún asuela latinoamérica. Supone un avance fundamental en las negociaciones de paz que delegaciones de ambas partes mantienen en Cuba y que deben finalizar con un acuerdo general que ponga fin a más de medio siglo de luchas.

El consenso alcanzado sobre víctimas prevé reparaciones a éstas, pero ofrece un flanco débil al primar el reconocimiento de la verdad sobre el castigo a los que cometieron acciones punibles. Es decir puede dejar en la práctica insatisfechas las reclamaciones  de Justicia de las víctimas. Tal previsión es preocupante, pero más lo sería que en el reconocimiento de lo sucedido no prevaleciese una narrativa favorable al Estado de Derecho, justificando en definitiva al terrorismo.

martes, 15 de diciembre de 2015

El debate pinchó



Había tanta expectación ante el cara a cara entre Rajoy y Sánchez, que el debate fue decepcionante. Y no solo por el excesivo interés despertado, sino también por el escaso nivel de propuestas que hicieron los dos candidatos a la presidencia del gobierno.

Además de descalificaciones, también personales, poco más dio de sí el ansiado debate. Los líderes del PP y del PSOE fueron incapaces de olvidarse de las querrellas mutuas y ofrecer sus puntos programáticos a los electores.

Dudo además que incluso les sirvieran a ambos para atraer a los indecisos. Viendo lo de anoche, más de uno habrá decidido su voto a los partidos emergentes.

Sin duda que la responsabilidad de que el debate pinchase reside fundamentalmente en Rajoy y Sánchez, aunque cabe preguntarse si está infundado el hecho de depositar tantas esperanzas en este formato de confrontación electoral.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Democracia frente a populismo

Ejemplar la actitud de los socialistas franceses, apoyando a la derecha de Nicolás Sarkozy para impedir que los ultras de Marine Le Pen se hiciesen con la presidencia de alguna de las regiones francesas. Tanto los dirigentes, como los votantes, del Partido Socialista merecen la felicitación de todos aquellos que creemos en los valores de la ciudadanía democrática, porque al populismo que padecemos ya por toda Europa solo se le vence con democracia.