jueves, 18 de febrero de 2016

Empeorar las cosas

La capacidad de empeorar las cosas que tenemos los humanos es infinita. Mañana debería entrar en vigor el alto el fuego en la guerra de Siria acordado en las negociaciones auspiciadas por las potencias internacionales Es muy probable que no sea respetado porque el régimen de Bachar al Asad lleva a cabo en los últimos meses una imparable contraofensiva, al calor de la aviación rusa. Turquía, por su parte, se plantea llevar a cabo una invasión terrestre en apoyo de los islamistas y de paso diezmar a los kurdos fronterizos. Arabia Saudí se piensa si secundar a Turquía.

Ya van más de doscientos mil muertos en ésta guerra que dura más de cinco años. Sin duda, el ser humano tiene una gran capacidad para empeorar todo lo que le rodea.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Programa de gobierno

Jueces y fiscales comprometidos con el proyecto de cambio gubernamental. Miembros del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, así como la abogacía del Estado y los fiscales anticorrupción y del Tribunal de Cuentas, nombrados por otros criterios que su mérito y capacidad profesional. Mayor dependencia del gobierno de los inspectores de Hacienda. Elección por parte del ejecutivo del gobernador del Banco de España y del interventor general del Estado. Etcétera.

No hablo de Venezuela, sino de la España que quiere Podemos. De su programa de gobierno.

martes, 16 de febrero de 2016

El desencanto

Pedro Sánchez constató ayer el muro ante el que se golpea su estrategia. Un obstáculo que lleva ahí desde hace mucho tiempo, aunque el líder de los socialistas alegue no haberlo visto. El impracticable camino entre Escila y Caribdis se estrecha aún más para el secretario general del PSOE, que habrá terminado por propiciar un desencanto entre los votantes de su formación.

Pero, dicho desencanto no debería ser exclusivo de las filas socialistas. Viendo ayer a Pablo Iglesias escenificar su ascenso al poder, muchos de aquellos idealistas que se lanzaron a las calles en el 15-M han de preguntarse si sus sueños se plasman en la propuesta planteada. Si lucharon por una utopía integradora o por separatismos disgregadores, si aspiraron a una ampliación de las libertades o por un férreo control social de resonancias revolucionarias. En definitiva, deben plantearse si el aprendiz de Lenin que vieron ayer refleja sus anhelos.

El 15-M se desliza hacia un nuevo desencanto. Una vez más, la izquierda sufre por sus frustraciones. De ello, debería aprender.

lunes, 15 de febrero de 2016

Mirando a Rajoy

Esperanza Aguirre le ha señalado el camino a Mariano Rajoy. Es más, la principal razón de su dimisión como presidenta del PP de Madrid ha sido dejar en evidencia al líder del partido.

Tal afirmación la sostengo en que Aguirre difícilmente hubiera conseguido mantenerse en el cargo en el congreso de los populares madrileños que se celebrará en unos meses. La otrora poderosa lideresa se hubiera batido en retirada ante la estrella ascendente de Cristina Cifuentes. Estratégicamente, era mejor echarse a un lado y lograr mantener el puesto de portavoz popular en el Ayuntamiento de Madrid, desde donde poder recuperar posiciones, en el mejor lugar posible para sus duros planteamientos, en la oposición a Manuela Carmena.

Por ello, ayer dimitió. Formalmente, por no haber estado vigilante contra la corrupción, como ella mismo reiteró, señalando al todavía inquilino de la Moncloa, quien día a día ve reducirse sus posibilidades de continuar al frente del gobierno.

viernes, 12 de febrero de 2016

Huevo frito



Todavía me acuerdo, siendo un joven estudiante de lo que se llamaba entonces Curso de Orientación Universitaria, COU en sus siglas, cuando el profesor, José Barrio, todo un filósofo, preguntó cómo imaginábamos el universo.

Hubo respuestas de todo tipo. La mía -y perdón por el protagonismo- fue la de algo parecido a un huevo frito. Ls risas fueron generales, pero el profesor salió en defensa de mi opinión, señalando que los más modernos descubrimientos apuntaban a ello.

La detección de las ondas gravitacionales, anunciada ayer, abundan en ello. Tras el bing-bang, que podríamos comparar con el impacto del huevo crudo sobre el aceite caliente tras cascarlo, no existe mayor violencia en nuestro universo que el choque de dos puntos negros. Las ondas gravitalacionales serían las olas producidas por tal choque. De hecho, la investigación científica anunciada ha detectado ahora una de esas ondas, nacidas de la colisión de dos puntos negros ocurrida hace 1.300 millones de años.

Siguiendo con el ejemplo, las ondas serían comparables a la clara expansionándose en la sarten, antes de terminar contrayéndose por el calor. 

De todo ello, lo más relevante es ser conscientes que nuestro mundo, nuestras miserias, a las que idolatramos y otorgamos una dimensión demasiado relevante, es una ínfima pequeña parte de ese huevo friéndose en aceite. 

jueves, 11 de febrero de 2016

Esperando a los bárbaros



Decía Kavafis que no cabía ya seguir esperando a los bárbaros, porque ya estaban entre nosotros.

He recordado aquellos memorables versos del poeta mediterráneo tras la polémica del callejero de Madrid y la lista de personalidades franquistas elaborada por la cátedra de la Memoria Histórica de la Universidad Complutense.

Tal aula está formada por investigadores sociales, entre ellos historiadores, que han constatado lo obvio: que artistas de relevante talla como Salvador Dalí, Gerardo Diego, Augustín de Foxá, Concha Espina, Eugenio D'Ors, José Pla, Jardiel Poncela, Manuel Machado o Joaquín Turina fueron franquistas.

Lo cual no debe extrañarnos. Siempre ha habido relevantes intelectuales que han apoyado regímenes de derecha o directamente totalitarios. Otra cuestión diferente es negar que esas personas merezcan que una calle de tu ciudad recuerde su nombre.

El problema está en donde se pone la raya de la implicación en el franquismo para dilucidar si debe ser retirado o no del callejero. Y esa es una cuestión de enorme dificultad, cuando no irresoluble.

Porque incide en una cuestión de mayor calado, que podríamos formular de la siguiente manera: ¿debemos negar nuestro pasado? Lo queramos o no, en España hubo un régimen franquista que duro casi cuarenta años. Y un dictador que se murió en la cama, debido a la represión que desató, pero también gracias a que muchos compatriotas le apoyaron. ¿A nadie le ha parecido sospechoso que al día siguiente de la muerte del general no quedaran franquistas en España?

Negar el pasado es un craso error, propio de sociedades incultas, de los que Kavafis llamaba bárbaros. La gente letrada no solo sabe lo que pasó, sino que considera con acierto que es absurdo confundir la conveniencia de cambiar el futuro con intentar falsear el pasado.

Yo me niego a dejar de disfrutar de los poemas de Gerardo Diego, de la música de Turina o de los cuadros de Dalí por muy franquistas que fueran. Los bárbaros en cambio me afearán mi conducta y pretenderán negar que existieron, condenando su memoria al olvido.

Por eso no es necesario esperar a los bábaros. Ya están entre nosotros.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Clima e historia

La Prensa se ha hecho eco esta semana de una investigación publicada en "Nature geoscience" por Ulf Büntgen y otros autores del Instituto Federal Suizo de Investigación, quienes han determinado mediante el estudio de los anillos de los troncos de los árboles que entre 540 y 660 se produjo un enfriamiento del clima, que han denominado Pequeña Edad de Hielo de la Antigüedad Tardía.

Lo interesante de lo aportado por éstos dendroclimatólogos es la relación de los datos obtenidos con el marco histórico que conocíamos, ofreciendo nuevos ejemplos de la influencia del clima en la Historia. Así, la peste sufrida en el mediterráneo en la época del emperador Justiniano puede ser vista con nuevas perspectivas. También las migraciones de los pueblos turco-mongoles que desde el Altai se diseminaron por Asia, acabando con el imperio chino Wei. Es razonable pensar que pueblos nómadas vieran afectados sus modos de vida por una climatología más adversa, buscando zonas más templadas

Sin embargo, ligar la expansión árabe, que entre otros acabó con el imperio Persa, con un enfriamiento del clima no tiene mucha lógica , en la medida en que eran originarios de la zona más tórrida de la península arábiga, una región que la bajada de temperaturas debió convertir en más habitable y por tanto menos apetecible para abandonarla.

La información sobre las conclusiones de lo investigado, al menos lo aparecido en la Prensa de nuestro país, ofrece otro flanco débil. La expansión turca por Anatolia no ocurrió hasta el siglo XI, mucho tiempo después de aquella Pequeña Edad del Hielo. Llama la atención ese error en un estudio riguroso, salvo que se trate de licencias en la transmisión de lo publicado.