martes, 20 de septiembre de 2016

Sentencia de futuro

La decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea es una buena noticia por diversos motivos. El más obvio porque supone igualar las indemnizaciones de los trabajadores temporales a los fijos, limando las diferencias agrandadas por la crisis económica vivida y tendiendo a impedir que se consolide un subproletariado en el mercado laboral.

También lo es por la tendencia que marca a favor de la existencia de un único tipo de contratación, avanzando en la igualdad jurídica, principio básico de todo aquel que se considere partidario del Estado de Derecho. 

Asimismo lo es por el hecho de que sea la jurisprudencia europea la que se imponga en España y en el resto de países que compartimos la construcción europea, avanzando en la superación de los ahogos de los estados naciones.

Pero sobre todo lo es por lo que predispone para el futuro: un Estado de Derecho en el que las decisiones técnico-juridícas se impongan sobre las políticas. Eso debería ser el futuro.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Los triunfadores de Berlín

Los resultados electorales de la ciudad Estado de Berlín muestran una constante repetida en muchas partes de Europa: la erosión de los partidos tradicionales y el ascenso de nuevas formaciones. Tal circunstancia no tendría mayores consecuencias, más allá de en la política interna de aquella región, salvo por un hecho destacable: son las formaciones anti-globalización las que ven incrementadas sus votos.

Detalle relevante, máxime en un momento en el que las tendencias centrífugas progresan en Europa y en el que la Unión Europea, la mayor construcción política del continente en toda su historia, se replantea sus objetivos y alcances. Sin duda, que el éxito de estas formaciones supone un duro revés para el sueño europeo, nacido como reacción a la Segunda Guerra Mundial, la mayor devastación sufrida en estas tierras. 

Tanto el partido socialdemócrata alemán, pese a mantener la alcaldía de Berlín, como la democratacristiana CDU, el partido de la canciller Merkel, ven reducidos sus votos, quedando sus porcentajes en unos magros 21 y 17%, respectivamente. Tal tendencia, general en otros muchos países, incluido el nuestro, se ve acompañada por el ascenso de la extrema izquierda y de la extrema derecha.

En el caso alemán, están representados por Die Linke y AFD. El primero, cuya traducción sería la de La Izquierda, es la formación heredera de los antiguos comunistas que gobernaron la República Democrática de Alemania y que parecía que el curso de la historia había relegado a un piadoso olvido cuando cayó el Muro de Berlín. Sus planteamientos políticos se centran en una radical oposición a la globalización mundial y en la defensa de los derechos de los trabajadores alemanes, sin que sus anteojeras les permitan ver al subproletariado existente. 

El segundo, cuya traducción sería Alternativa para Alemania, es un partido claramente xenófobo que ha encabezado la oposición a Merkel en su política sobre los refugiados. Su ideario se completa con la pretendida salida de la eurozona y el retorno a unos prístinos Estados-nación, como existían precisamente antes de la Segunda Guerra Mundial.

Esas son las dos formaciones emergentes que han ganado en las elecciones regionales de Berlín.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Colesterol

Un estudio científico nos ha vuelto a demostrar que nada es absoluto. Según ha puesto de relieve un estudio del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, el denostado colesterol también tiene alguna función positiva: Protege la memoria. Dicho estudio puede ser muy relevante en la lucha contra el alzhéimer y otras demencias degenerativas. 

jueves, 15 de septiembre de 2016

¡Vaya panorama!

El principal partido del país, el PP, inmerso en su enésima crisis debida a la corrupción. Con una Rita Barberá que se niega a dimitir como senadora, pocos días después de que se reabriera el caso Soria y Mariano Rajoy quemara a su ministro Luis de Guindos para ayer recuperarlo.

El segundo partido, el PSOE, envuelto en una crisis sin precedentes sobre la libertad de expresión interna y con el caso de los ERE de nuevo de actualidad. Y el tercero, Podemos, aquel que había aparecido para regenerar la política, solo se ocupa de sus propias luchas intestinas.

¡Vaya panorama!

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Labor pedagógica

En los últimos días en Barcelona hemos visto quemar banderas francesas y europeas. Anoche vimos un abucheo espectacular al himno de la UEFA en el Camp Nou.

No me cabe duda que es innexcusable e innaplazable una labor pedagógica, antes de que tanto despropósito arruine a Cataluña.

martes, 13 de septiembre de 2016

Encuestas

Las encuestas que han aparecido a tres meses de las previsibles nuevas elecciones apuntan inexorablemente a un aumento de la abstención, debida al cansancio de los votantes en unos políticos incapaces de consensuar lo que los electores han expresado por dos veces.

En ese escenario es lógico que el voto moderado decaiga y se afiance el de los situados en los extremos del arco político: PP y Podemos. En el primer caso, incluso, la formación conservadora continúa con su tímida mejora, rebañando escaños en cada cita electoral, confirmando los réditos de una estrategia que solo tiene en cuenta al propio partido.

En el segundo, Pablo Iglesias ha optado por un perfil bajo, desatendiéndose de la gobernabilidad de España y centrándose en las disputas internas de la formación, impidiendo con éxito, al menos de momento, que las expectativas de voto decaigan ante la evidencia de la nula cohesión que supone el proyecto que lidera.

En cambio, los partidos situados en el centro político continúan sufriendo la erosión. Ciudadanos asiste perplejo a la constatación de que los electores no agradecen su esfuerzos por facilitar la gobernabilidad, continuando una sostenida pérdida de votos hacia su flanco derecho y en beneficio del PP. Y el PSOE aún no ha conseguido restañar la terrible herida que le desangra desde Zapatero, evidenciando que su actual líder, Pedro Sánchez, sigue siendo visto como el principal obstáculo para la gobernabilidad del país. Eso sí, la numantina, cuando no obcecada, actitud de Sánchez, contenta cada vez más a sus bases, cimentando un discreto suelo electoral que en las próximos comicios veremos si resiste el sorpasso, una palabra de la que se abusó en la anterior cita electoral, pero que parece que no va a desaparecer de los análisis. 

lunes, 12 de septiembre de 2016

Conclusiones sobre la Diada

Sobre la Diada celebrada ayer en cinco ciudades catalanas, algunos analistas han resaltado que la cifra de asistentes fue sensiblemente inferior a la del año pasado, evidenciando el cansancio en el proceso soberanista, mientras que otros han preferido destacar el incremento en la transversalidad social de los manifestantes, certificando que ahora llega a todas las capas de la colectividad catalana.

Ambas apreciaciones son ciertas. Pese al batiburrillo de datos ofrecidos, parece claro que un tercio de los manifestantes de 2015 se quedaron en casa en este 2016. Hace un año la concentración unitaria celebrada en Barcelona agrupó a un millón cuatrocientos mil personas, según la Guardia Urbana, mientras que sumadas las cinco de este año la cifra se reduce a 875.000, según los datos proporcionados por las policías locales de Tarragona, Lérida, Berga, Salt y Barcelona. La Delegación del Gobierno disminuyó esa cifra a 370.000 asistentes, mientras que la Asamblea Nacional de Cataluña, una de las sociedades privadas convocantes de las concentraciones, pese a su rimbombante nombre, la elevaba a más de un millón de personas, admitiendo pues un descenso respecto a 2015. En cualquier caso, éste último extremo es innegable, así como que convendría reducir a la baja las cifras aportadas por las guardias urbanas, tanto en 2015, como en 2016. A este respecto y como mera digresión llama la atención que no se empleen métodos más fiables de recuento de las manifestaciones en España, detalle al que no debe ser ajeno la tradicional labor propagandística de la utilización del espacio público.

Una menor presencia, por tanto, pero con una mayor transversalidad social. El aumento en ésta se debe a la participación ayer en las manifestaciones de En Comú Podem, partidaria del derecho de autodeterminación, pero no de la independencia que reclamaban los convocantes. Es decir, la presencia de las capas sociales más desfavorecidas en las manifestaciones de ayer se debe a una rebaja reivindicativa, aguando por tanto la declaración independentista y retornando de nuevo a la propuesta del referéndum.

Hay que recordar que éste ya se produjo. Primero, mediante una convocatoria unilateral que no fue reconocida por el Gobierno, y que sumó el respaldo de un millón ochocientos mil catalanes mayores de dieciséis años en la consulta del 9 de noviembre de 2014. El censo de catalanes mayores de 18 años en las elecciones autonómicas de 2015 fue de cuatro millones cien mil personas. En esos comicios, planteados plebiscitariamente por las formaciones independentistas, como la segunda ocasión del referendo, éstas lograron un millón novecientos sesenta mil votos. Los partidos no independentistas obtuvieron dos millones setenta mil votos, de los cuales 470.000 fueron aportados por formaciones partidarias del derecho a decidir. En resumen, la opción independentista fue nuevamente derrotada. En cambio, sí es mayoritaria, en la sociedad catalana, la opción autodeterminista: 2.430.000 votos, frente a 1.610.000.

Esa es la razón de que el independentismo haya reculado y proponga de nuevo un referéndum, que le recubra de la legitimidad democrática necesaria para continuar con su proceso soberanista. Ese es el reto de los independentistas, que inasequibles al desaliento proseguirán con su ruta, sin sensibilidad alguna a la creciente fractura social que infligen a sus conciudadanos. Este mes volverán a proponer al Estado un nuevo referendo, obviando la contradicción que supuso que el propio Parlament declarase en octubre pasado el inicio de la creación del Estado catalán independiente. Y si el Gobierno no acepta el envite, como es previsible, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, amaga para 2017 con algo que está en su exclusiva mano, sin depender del gabinete de Mariano Rajoy: la convocatoria electoral, las terceras autonómicas en cinco años, pretendiendo presentarla en clave constitucional del nuevo Estado independiente, con la aspiración de convertir unos comicios más en un nuevo referendo, el tercero en tres años. Y con el objetivo de que por fin tal plebiscito otorgue una mayoría independentista. Lograr que ese no sea el resultado, es el reto del Estado español.