viernes, 11 de noviembre de 2016
Nuevo modelo
El PSOE continúa con su vía crucis, encarando la dolorosa decisión de qué hacer con el PSC, con el partido hermano, pero diferente, catalán. Obligada la gestora a no mirar para otro lado e ignorar el voto contrario de los siete diputados socialistas catalanes, la decisión que finalmente tome supondrá un suplicio más. En cualquier caso, el modelo de relaciones parece agotado tras treinta y ocho años en vigor del acuerdo anterior.
jueves, 10 de noviembre de 2016
Llegaron los bárbaros
La fecha del 9 de noviembre de 2016 pasará a los anales como el día en que se acabaron las dudas. Después de tantas veces anunciada su presencia y de fulgores, como el Brexit, que confirmaban su inminencia, ya no queda margen para la incertidumbre. Sí, los bárbaros han llegado.
El triunfo de Donald Trump supone constatar la resurrección del nacionalismo, ahora en Estados Unidos, el mal que hace un siglo infectó a Europa, llevando a éste continente a su destrucción y a la muerte de 60 millones de personas en todo el planeta. Y lo hace, algo repetido en la Historia, de la mano de un personaje, nieto de un inmigrante alemán llegado a la tierra de los sueños, y casado con una mujer eslovena. En su primer discurso como presidente electo ha dejado claro que en política exterior la prioridad será precisamente el nacionalismo norteamericano, padecido ya en otros momentos históricos bajo el nombre más vergonzoso de imperialismo.
Objeto de sus iras serán los migrantes, especialmente los mejicanos, a los que amenaza con deportaciones masivas. ¿De nuevo veremos traslados de poblaciones en aras de ajustar las fronteras a delirios megalómanos? El gran sueño nacionalista hecho realidad como la pesadilla que efectivamente es, sufrida ya en Europa a lo largo del terrible siglo XX.
También incidirá negativamente en el desarrollo general del planeta con su visión anti-globalización. La vuelta a un mundo provinciano y separado en compartimentos estancos, que garantice a sus connaturales empobrecidos una seguridad que se revelará igualmente falsa.
Sí, efectivamente llegaron los bárbaros. Pero como Kavafis advirtió, estaban ya entre nosotros desde mucho antes. No solo en Estados Unidos. También los tenemos en Europa, entre nosotros, alentando otros nacionalismos, aspirando a nuevas fronteras o reforzando la dureza de las ya existentes.
¿Y ante la llegada de los bárbaros, qué cabe hacer? Recuperar el sueño de los que sobrevivieron entre las ruinas de Europa, acabando con sus fronteras. Y dejar de dar palmadas en la espalda a los bárbaros.
martes, 8 de noviembre de 2016
Podemos, ante el espejo
Un nuevo caso de corrupción golpea a Podemos. Uno más después del de Ramón Espinar. Podemos no los considerará como tales, pero la especulación con una vivienda pública no merece otro calificativo y el aparecido ahora, en Baleares, tampoco. Resumo los hechos: la presidenta del Parlamento autónomo, Xelo Huertas está acusada de amañar un concurso público en beneficio de un dirigente de Podemos, Daniel Bachiller. La máxima autoridad legislativa en las islas llegó a amenazar con vetar los presupuestos regionales, un instrumento económico que da trabajo a muchos, si el gobierno socialista no renovaba el concurso a Bachiller.
Alegará Podemos que no hubo lucro para su militante Xelo Huertas. Cierto, pero también incurre en corrupción la autoridad pública que favorece a alguien de su partido por el mero hecho de serlo. Ese es sin duda uno de los males contemporáneos: dividir la población según sus fidelidades políticas, recompensando a los partidarios. Y en España, tal mal, se encuentra ampliamente extendido desde hace dos siglos.
Se excusará Podemos que en el caso Balear, a diferencia del de Espinar, ha actuado con celeridad, suspendiendo de militancia a los afectados. Cierto, pero se echa en falta una asunción más clara de responsabilidades en una formación que llegó al escenario público para liberarnos y purificarnos de tanta corrupción.
No hay nada como mirarse al espejo.
lunes, 7 de noviembre de 2016
Éxito del Estado de Derecho
La decisión de la Justicia británica de obligar al gobierno a contar con el Parlamento para la negociación del brexit supone un triunfo de la democracia representativa en el país que mejor ha encarnado tal sistema político. Ninguna decisión, ni siquiera la decidida por el pueblo británico, puede ser implementada sin concurso de los organismos que simbolizan la soberanía. Y es además un éxito del Estado de Derecho, protegiendo los intereses de las minorías derrotadas
viernes, 4 de noviembre de 2016
No me convence
"Especular es especular. Y hacerlo con una vivienda protegida es especular. Lo diga Agamenón o su porquero".
La frase de Cayo Lara sobre la actitud del senador de Podemos Ramón Espinar no necesita comentario alguno. Sí, la lamentable actitud de la formación que nació para regenerar la política española, pero que ha salido en tromba a defender a uno de los suyos.
"No me convence", sostuvo el porquero.
jueves, 3 de noviembre de 2016
Trump, el bárbaro
Donald Trump ha logrado reducir la distancia que tenía sobre él Hillary Clinton. Incluso, algún sondeo, el elaborado para Los Angeles Times, da triunfador al candidato republicano.
De confirmarse tan tremendo pronóstico supondría el triunfo del populismo, algo no especialmente novedoso, pero sí muy preocupante. Tanto como para replantear muchas de las características de la sociedad en la que vivimos. Y lo peor no es eso. No. Lo más terrible es que si Trump no gana ahora, lo hará dentro de unos años cualquier otro Trump. El problema, el cáncer, está dentro de nuestras sociedades. Como dijo Kavafis: no esperen a los bárbaros. los bárbaros ya habitan entre nosotros. Somos lo bárbaros.
miércoles, 2 de noviembre de 2016
La negación de Pedro
Pedro Sánchez dio el pistoletazo de salida en la carrera para recuperar el liderazgo en el PSOE, mediante su aparición en Salvados. A lo largo de la entrevista con Jordi Évole fue desgranando su propuesta y retando a Susana Díaz a competir con él en las primarias que designarán al nuevo secretario general socialista. Su estrategia pasa por una convocatoria rápida del congreso socialista y consiguiente celebración de esas elecciones, confiando en que con su ascendente sobre los militantes pueda volver a ocupar su despacho director en Ferraz.
Sin embargo, la gestora que lo defenestró en el último Comité Federal no tiene prisa. Pretende que antes haya un debate en profundidad sobre las propuestas socialistas a la sociedad, que refunden al partido, antes de encarar cerca del verano el congreso. Añoran sin duda los barones socialistas la cultura política socialista basada en unos congresos decisorios, abiertos a los acuerdos, alianzas y cesiones mutuas entre las federaciones que territorialmente vertebran al partido, limitada desde que el PSOE incorporó la elección de su secretario general mediante primarias, introduciendo el presidencialismo en su organización.
Esta última es precisamente la baza que le queda a Pedro Sánchez para recuperar el protagonismo político al que no renuncia. Y para ello, avanzó el domingo en la Sexta las líneas principales de su planteamiento, consistente fundamentalmente en un giro a la izquierda, en busca de un futuro acuerdo con Podemos y con el independentismo catalán. Sólo el apoyo de ambos le permitiría alcanzar la Moncloa.
Por ello definió a Cataluña como una nación, rompiendo con la tradición socialista, y asumió como un error haber definido a Podemos como populista. La retórica contra el ibex y determinados grupos mediáticos abundan en el relato con el que quiere presentarse en la nueva disputa por el puesto de secretario general socialista: como el de un izquierdista de verdad que chocó contra el muro de las oligarquías, mensaje atractivo para las bases socialistas, que a fin de cuentas será el colegio electoral que decidirá quien mandará en el partido.
Un relato y una estrategia que no obstante presenta un flanco débil, que aprovecharán sus enemigos: la negación de su propio legado. El mayor hito de Pedro Sánchez en los dos largos años que ha estado al frente del PSOE ha sido su acuerdo con Ciudadanos, una formación política de centro derecha, no de izquierdas. Y la argumentación empleada por él en los últimos meses ha consistido en culpar a Podemos de no haber permitido el gobierno que bautizó como el del cambio. Ambas circunstancias han sido ahora negadas por él. Ese es su talón de Aquiles: la negación de Pedro.
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