Las imágenes que vimos anoche de la población civil huyendo de Alepo parecían entresacadas de una película de la devastación sufrida en la Segunda Guerra Mundial. Esas columnas de seres harapientos sacando sus escasos enseres de una destruida ciudad nos devolvieron a un pasado no tan lejano, lo que incrementa la constatación de la estulticia humana capaz de ignorar el abismo a que se aboca.
miércoles, 14 de diciembre de 2016
martes, 13 de diciembre de 2016
Esquisto
Aquellos que peinamos canas recordamos con prevención todas aquellas noticias que hablan de la subida de precios del petróleo. Debe ser un condicionante reflejo de una época en la que España era un país atrasado y con una economía tan débil que cualquier incremento del gasto energético ocasionaba una crisis que se traducía inmediatamente en la pérdida de puestos de trabajo y en el empobrecimiento de grandes capas de la sociedad. Sí, aquello era el franquismo.
En dos semanas, el precio del petróleo ha experimentado un alza del 20 por ciento, alcanzando los 56 dólares por barril. El 30 de noviembre pasado, se puso fin a una época de crudo barato mediante el acuerdo de los miembros de la OPEP. Rusia, Arabia Saudí e Irán dejaron atrás su enfrentamiento geoestratégico, cuya más dramática expresión es la Guerra de Siria, y llegaron a un pacto para reducir la producción de petróleo.
Porque ese es el principal problema al que hacen frente los productores de petróleo. El progreso técnico ha alcanzado tales cotas que hoy en día abundan las reservas petrolíferas susceptibles de ser explotadas. En eso ha cambiado radicalmente el mundo. Hace medio siglo, el petróleo era un bien escaso. Hoy en día, sobra, lo que obliga a sus principales productores a contener la producción y evitar así que baje el precio del petróleo.
¿Cabe, pues, que, como consecuencia de esa estrategia comercial, nos dirijamos a un nuevo escenario de petróleo caro, con las consiguientes negativas consecuencias que tendría para todos los países con economías débiles o emergentes?. No, debido de nuevo al progreso técnico. Y al esquisto.
Si el precio del petróleo alcanzara los sesenta dolares por barril, el fracking sería muy rentable, poniendo a disposición de la humanidad cantidades ingentes de petróleo, que abaratarían de nuevo el precio del crudo. Los expertos estiman que ello llevaría al petróleo a un precio en torno a los cincuenta dólares, un coste mucho más asumible. No está de más recordar que en las épocas de bonanza del precio, cuando Venezuela exportaba la revolución chavista por el mundo, el crudo superaba los cien dólares por barril.
Ese escenario es ahora impensable, gracias al esquisto, técnica que multiplica las reservas energéticas existentes y que ahuyenta las posibilidades de que las economías débiles sufran las consecuencias de una energía escasa. Sin embargo, sobre el fracking existe una prevención que desde planteamientos ecologistas ha logrado demonizar tal técnica extractiva, basándose en las reales posibilidades de contaminación de las acuíferos subterráneos. Hasta tal punto es así que tal visión ha sido asumida por la izquierda política, lo que supone también una radical novedad.
La izquierda nació en el siglo XIX bajo la advocación del Progreso. Aquellos progresistas tenían una confianza ciega en la capacidad del ser humano para vencer técnicamente todas las penalidades que se sufrían y lograr un mundo que acogiera dignamente a toda la Humanidad. El problema, ahora, es que tal vez ya no haya tal certidumbre.
lunes, 12 de diciembre de 2016
A peor
La violencia política no solo no retrocede en Colombia, sino que va a más. La firma del acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC, ratificada por el Congreso, pero no por el pueblo colombiano, no ha evitado un recrudecimiento de asesinatos, por condicionamientos ideológicos.
Algunas de las víctimas son activistas rurales que abogan por un reparto más equitativo de las tierras cultivables, origen precisamente hace más de medio siglo de la sublevación armada ejercida por aquella guerrilla. Es una clara muestra del enquistamiento que se vive en ese país suramericano y que el referéndum solo ayudó a empeorar.
miércoles, 7 de diciembre de 2016
Deriva nacionalista
De obligada lectura es el artículo de hoy de José María Ruiz Soroa en El País, alertando del peligro de la confederación de Podemos y su deriva nacionalista. Lo digo para avisar a aquellos izquierdistas de corazón de lo peligroso que es el canto de las sirenas.
lunes, 5 de diciembre de 2016
Pese a lo que caía
Ayer al mediodía mientras Málaga y Cádiz sufrían un tremendo temporal de lluvias, que a esas horas ya se había cobrado su primera víctima mortal, los medios de comunicación seguían más interesados en las exequias a Fidel Castro, nueve días después de su muerte, y en la previsión del referéndum italiano y de las elecciones presidenciales austriacas. En concreto, la SER apenas dedicó espacio a lo que pasaba en Andalucía, suprimiendo incluso las desconexiones locales en aras del mayor lucimiento de sus equipos desplegados en Santiago de Cuba, Roma y Viena.
Fue un claro ejemplo de lo que nunca debe hacer el periodismo: carecer de cintura para readaptar los esfuerzos a la cambiante realidad. Siguió con el guión previsto, pese a lo que caía en Málaga y Cádiz.
viernes, 2 de diciembre de 2016
El dedo en la llaga
El hecho de que el responsable de una de las más relevantes instituciones españolas, el Museo del Prado, tenga que abogar por apartar la política del mismo, es enormemente significativo. Miguel Zugaza, hasta ahora director del Prado, ha declarado que su gestión al frente de una de las más importantes pinacotecas del mundo se ha caracterizado por contrarrestar la influencia de los políticos: "Hemos hecho mucha gimnasia para dejar fuera a la política".
Algo tan básico como lo propagado por el director del Prado: expulsar todo criterio político sobre la gestión del museo, ha sido hecho gracias a una tenaz y sostenida labor, que en el caso de haber flaqueado hubiera supuesto el retorno de consideraciones extra-artísticas.
Y ese es el problema; que aún sigamos teniendo que defender que un museo no se debe regir por criterios políticos. Y a la vez nos muestra la confusión conceptual que padece nuestra sociedad.
Sin duda, que Zugaza ha puesto el dedo en la llaga.
jueves, 1 de diciembre de 2016
Demagogos del no
El PSOE ha conseguido aumentar el gasto de las comunidades autónomas en la negociación sobre el techo de gasto, la base de los futuros presupuestos. De esta manera, los ejecutivos regionales podrán incrementar los recursos dedicados a educación y sanidad.
En el escaso tiempo que llevamos tras la elección del nuevo gobierno, el Congreso ha aprobado una moción instando a derogar la denominada ley mordaza. A su vez, la ley Wert está herida de muerte: las reválidas se quedan en nada.
Son varios ejemplos de la labor relevante que puede hacer la oposición en el Parlamento y que dejan en evidencia a los demagogos del no.
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