jueves, 9 de marzo de 2017

Deficiencias del Banco de España

Ya sabíamos que la actuación del Banco de España en la crisis de las cajas de ahorro había dejado mucho que desear, sobre todo por la prioridad de los criterios políticos en la que sus responsables habrían incurrido, un cáncer en la administración de éste país, pero ahora nos hemos enterado de que las deficiencias también alcanzan los aspectos más técnicos.

Lo ha puesto de relieve el Tribunal de Cuentas, una institución que dicho sea de paso ha sido criticada por su endogámico sistema de cubrimiento de vacantes. Pero, independientemente de ello, el tribunal que debe velar por la claridad de los ingresos y gastos de la administración, ha detectado en el Banco de España carencias en los equipos de inspección, en cuanto a los perfiles profesionales exigidos a sus miembros y en cuanto a su formación. También, recomienda una mejora en las herramientas informáticas, algo que hoy en día revela unas deficiencias inasumibles en la época en que vivimos.

Es sin duda una pena que la integración europea no haya avanzado más y que los bancos nacionales hubieran ya desaparecido. A tenor de lo existente, nos iría mejor con un todo poderoso Banco Central Europeo, que no permitiera influencias políticas y que técnicamente estuviera perfectamente dotado.

Hoy, tal como dijo Ortega y Gasset hace ya casi un siglo, Europa es la solución.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Chasco

La elite que dirige el independentismo catalán muestra síntomas de desasosiego. Solo así se puede entender el garrafal error de aprobar un trámite parlamentario para la ruptura sin las mínimas garantías democráticas, hecho que ha causado un infinito asombro y desagradable impresión en las embajadas europeas acreditadas en España.

La deriva antidemocrática de esos mismos dirigentes, que obvian la inexistencia en Cataluña de una mayoría independentista, es una prueba más de la constatación de su impotencia. La reedición de la estrategia del referéndum, que ya fracasó en 2014, muestra el bucle intelectual en el que se hayan cautivos. Y sobre todo, el denominado proceso soberanista demuestra los errores de unos dirigentes que alardeaban de inteligencia, porque en el imaginario pretendido su diferente identidad se la garantizaba frente a los burdos españoles.

Presos de la construcción ideológica montada, peor será para sus miles de seguidores, frustrados sus sentimentales sueños. Y aún más negativas serán las consecuencias que tanto fiasco provocará. Por ello, conviene dejar claro que los únicos responsables de tanto desengaño serán precisamente esos dirigentes, que por necedad y/o interés llevaron a tanto confiado al chasco.

martes, 7 de marzo de 2017

Intimidación

La intimidación a periodistas como estrategia política no es algo nuevo. Tampoco el hecho de que Podemos recurra a ella en sus relaciones con la Prensa. Es más, la utilización del periodismo y la amenaza a los periodistas es tan vieja como la propia existencia de la prensa. También el hecho inobjetable de que los propios medios de comunicación son en sí un propio proyecto ideológico, que pretende modificar la sociedad.

A partir de ahí existen matices. Una de las garantías del Estado de Derecho es la libertad de prensa. Sin ella, la democracia no es posible. Por eso, causa tanta alarma lo que está ocurriendo en Estados Unidos con Donald Trump, el adalid de las posverdad que pretende convertir todas los principios en opinables, llevando el relativismo de la contemporaneidad a su máxima expresión, acabando con la idea de la ilustración como faro de la Humanidad. 

Pero también debe inquietarnos que la tercera formación en número de votos en España plantee sin ambages la instrumentalización de la prensa al servicio de su proyecto ideológico, al entender que las bondades de su utopía son tan evidentes que deben ser sacrificadas en su altar formalidades despreciadas como la libertad de la que deben gozar los periodistas. El marxismo, como una de las más perfeccionadas evoluciones ilustradas, presenta siniestros precedentes en el pasado en el irreversible camino que lleva a las distopías.

lunes, 6 de marzo de 2017

Paradojas

Entre las paradojas que la actualidad informativa nos muestra quiero destacar aquella que incide en la erosión del Estado de Derecho a manos de la democracia directa. El caso que vive Francia es sintomático. François Fillon, investido como candidato a la Presidencia de la República al ganar las primarias de su formación, ha logrado este domingo un baño de masas al conseguir que sus seguidores se manifestasen en París, reiterándole su apoyo, pese a las graves acusaciones que la judicatura investiga contra él, por delitos de corrupción en beneficio de su mujer e hijos.

Fillon ya advirtió hace días que solo se sometería al pueblo, despreciando a la Justicia y al Estado de Derecho. Tal órdago lo basa en la legitimidad democrática conseguida al vencer en las elecciones primarias, organizadas por su partido, por Los Republicanos.

Tal instrumento, uno de los preferidos por los teóricos de la democracia directa, se ha impuesto en el debate conceptual, recibiendo sin la necesaria reflexión todos los parabienes en las sociedades democráticas, hasta el punto que los partidos que aún se resisten a él son motejados de autoritarios. Sin embargo, su aplicación puede presentar consecuencias negativas, como el caso francés atestigua. Los líderes políticos así elegidos se invisten de una autoridad que en lógica democrática solo pueden revertir sus electores, hasta el punto que los organismos de dirección de sus propias formaciones se ven incapaces de destituirlos, como ha quedado claro en el caso de Fillon, o difícilmente lo logran, con resultados aún inciertos, como el caso de Pedro Sánchez atestigua en España. Se trata de un nuevo cesarismo que establece un vínculo personal entre el dirigente y su colegio electoral, su pueblo en definitiva, colocándole por encima de otras consideraciones que terminan por afectar al Estado de Derecho.

El caso de Fillon no ofrece dudas. Pretende sustraerse al Estado de Derecho, al obviar la sujeción a la ley, como cualquier otro ciudadano, basándose en la relación establecida con su electorado y en la autoridad democrática recibida. Tan solo graves consecuencias pueden derivarse de ello.

Países que sufrieron el ascenso democrático de dirigentes que acabaron con el Estado de Derecho, como Alemania en la época nazi, curaron sus errores, estableciendo que sus nuevos jefes de Estado nunca fueran elegidos mediante un sistema de democracia directa, impidiendo así que una fuerte autoridad, basada en la propia legitimidad democrática, liquidase en un futuro el imperio de la ley.

El caso actual francés presenta otras peculiaridades, sin duda. Entre ellas que Fillon era hasta hace unos meses la mejor baza para impedir el acceso a la Presidencia de la República de Marine Le Pen, una populista que si alcanza democráticamente el Elíseo acabará sin contemplaciones con el Estado de Derecho.

viernes, 3 de marzo de 2017

Humanidad

La Justicia ha concedido a una presa terrorista el abandono de la cárcel y el cumplimiento del resto de la condena en un piso donde podrá atender a su hija de tres años, que fue acuchillada por su expareja sentimental.

La resolución destaca las extraordinarias circunstancias sociofamiliares para otorgar tal beneficio, teniendo en cuenta el bienestar de la menor. La madre fue condenada a trece años y diez meses  de cárcel, habiendo ya cumplido tres cuartas partes en prisión. Además, la terrorista, llamada Sara Majarenas, ha renegado de ETA y lamentado el daño sufrido.

Por todo ello, es razonable la disposición de la Audiencia Nacional, máxime para que no quepa duda de la humanidad de la Justicia española, contrastando con la infamia etarra.

jueves, 2 de marzo de 2017

A vueltas con el lío

Pablo Iglesias ha vuelto a mostrar el problema que tiene Podemos con el plebiscito catalán. Las declaraciones de ayer en TVE muestran la confusión mental a la que ha llevado a la formación emergente su adhesión al demagógico derecho a decidir. Así, se mostró partidario de un referéndum en el que participasen todos los españoles, aunque teniendo en cuenta lo que votasen los catalanes.

Tal galimatías evidencia que Podemos no solo fue irreflexivo cuando se embarcó en el reconocimiento del derecho de autodeterminación, sino que prosigue en la misma tónica, a vueltas con el lío. Se imaginan un resultado diferente de ese hipotético rederéndum en Cataluña y el resto de España, y la potencionalidad de enfrentamiento de conllevaría.

Lo peor de las ideologías es que son incapaces de quitarse las anteojeras, aunque condenen al mundo a terribles escenarios. Erre que erre.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Despolitizar la Justicia

PP y PSOE vuelven a monopolizar la designación de los miembros del Tribunal Constitucional. En el Senado, ambos partidos están a punto de cerrar un acuerdo por el que se repartirán los cuatro miembros del órgano de interpretación de la ley de leyes que elige la Cámara Alta.

La provisión de cargos judiciales es uno de los principales problemas que sigue sin resolver nuestro Estado y motivo de desacreditación del mismo. El acuerdo entre los dos principales partidos tradicionales será utilizado por los emergentes para denunciar el reparto del Tribunal Constitucional y deslegitimar sus resoluciones.

La solución no solo pasa por conseguir consensos más amplios, de tal manera que los nuevos magistrados fueran respaldados por más formaciones políticas, sino sobre todo por despolitizar el poder judicial. Es incomprensible que en los principales órganos judiciales no estén los mejores juristas de este país. Otra cosa es que tales personas deban ser confirmadas en sus puestos por el poder legislativo, pero no propuestos por los partidos, como se hace ahora.