martes, 23 de enero de 2018

Hamlet, en Dinamarca

El teatrillo que montó ayer Carles Puigdemont en Dinamarca con la pretensión de alimentar el halo de perseguido por la opresión española, se vino a bajo cuando fue preguntado en el acto universitario al que fue invitado. Su pretensión de presentarse como un doliente Hamlet, sufridor de las peores infamias infringidas por la perversidad franquista innata a España, se desmoronó. 

Pese al público que lo jaleaba, el moderador del evento Mikkel Vedby Rasmussen, le preguntó a bocajarro si era un populista. Y la anfitriona, la profesora universitaria y politóloga Merlene Wind, le desarmó con esta sencilla cuestión: “Cataluña es la región más rica de España y España es un país más descentralizado que Alemania, ¿de dónde viene el ansia separatista? ¿tal vez quieren quitarse de encima a las regiones más pobres?”.


Una pena, sin duda, que a Puigdemont no le dejaran interpretar su papel doliente, como un nuevo príncipe de Dinamarca, expulsado injustamente del poder. 

lunes, 22 de enero de 2018

Fin del orden establecido

La ofensiva turca en Siria es un episodio más de la guerra que asuela Oriente Próximo, en la que se dirime la preponderancia de diversos actores regionales. Uno de ellos, sin duda, Turquía.

Heredera del otrora Imperio otomano, que dominó durante siglos todas esas tierras, la Turquía moderna se fundó sobre bases nacionalistas, que históricamente ha mal convivido con la minoría kurda, especialmente extendida en el límite sureste del país. 

Los kurdos también se hayan situados en la continua zona norte de Siria y de Iraq, desde donde han demostrado ser un actor a tener en cuenta a la hora de derrotar al Califato Islámico. Especialmente, han sido valorados por ello por los Estados Unidos, que ha armado a sus milicias.

Tal hecho es un motivo más del distanciamiento entre Turquía y Estados Unidos, hecho que unido a la guerra religiosa que vive toda la región, entre suníes y chiíes, amenaza con acabar con el orden establecido tras la descolonización en la segunda. mitad del siglo XX.


viernes, 19 de enero de 2018

Error

“Si una condena política prohibe a Lula ser candidato, sería un fraude”.  Tal frase, pronunciada con el recurso a la tercera persona, inaugurada por Julio César, uno de los primeros populistas de la historia, ha sido dicha por Luiz Inácio da Silva, el expresidente de Brasil que más hizo por sacar de la miseria a millones de compatriotas.

Tal logro se ha visto ensombrecido en los últimos meses por las acusaciones y condenas por corrupción. Ahora, aspira a poder volver a presentarse al cargo, aunque puede encontrarse con una inhabilitación que le impida concurrir a los comicios.

Por ello, se ha puesto la venda con unas declaraciones en las que pretende poner por delante el voto popular respecto al Estado de derecho. Tal error suele preceder la caída de las democracias.


jueves, 18 de enero de 2018

Maldición en la izquierda

La crisis de la socialdemocracia parece no tener fin. Ya sabíamos desde hace unos años que había afectado al otrora poderoso Partido Socialdemócrata Alemán, pero ahora amenaza con destruirle. Tras llegar a un principio de acuerdo con los democristianos de Merkel, el SPD afronta este fin de semana un congreso extraordinario para decidir si vuelve al gobierno alemán, dando cohesión al ejecutivo de la primera potencia europea.

La relevancia de tal hecho no solo tiene una dimensión interna, sino que es aún más importante en la medida en que los socialdemócratas alemanes habían sido capaces de obligar a Merkel a adoptar una posición más europea y desarrollar fiscalmente la unidad de la zona euro. Tal expectativa es muy positiva para los estados sureños, entre ellos España, porque tal hecho nos otorgaría una cohesión monetaria que solo puede traducirse en un mayor desarrollo económico.

De tal manera que el SPD aceptaba volver a la gran coalición por motivos internos, pero también en beneficio de la UE, especialmente de los países más débiles, como es el nuestro. La izquierda alemana se mostraba así coherente con su espíritu internacionalista, propio del pensamiento socialista desde su origen.


Pero tal esperanza se ha visto ensombrecida por la voz discrepante de Kevin Kühnert, líder de las juventudes del partido, que ha levantado el hacha contra tal acuerdo al sostener que la vuelta al gobierno supondrá el definitivo derrumbamiento del SDP. Un joven dirigente que al igual que otros muchos de izquierdas de hoy en día confunde el pensamiento progresista. Es, una vez más, una muestra de la maldición que sufre la izquierda.  

miércoles, 17 de enero de 2018

Razonable sesión constitutiva

La sesión constitutiva del nuevo Parlamento catalán ha sido lo suficientemente razonable como para albergar alguna esperanza futura. Tan solo el exsocialista Ernest Maragall, ocasional presidente de la cámara por edad, rompió esa impresión, cuando volvió a la crispación, señalando en un discurso maniqueo, propio de personas poco cultivadas, que España no sabía ganar, sino solo humillar.

Por lo demás, la mayoría en escaños independentistas impuso al nuevo presidente, que, como es sabido, recayó en el miembro de ERC Roger Torrent, quien ha abogado por coser a la fracturada sociedad catalana, lo que ya de por sí es un buen mensaje. Mucha cicatrización se va a necesitar para recomponer la Cataluña rota que hoy en día existe. 

El bloque constitucionalista, mayoritario en votos, que no escaños, no pudo alcanzar la cifra clave de 57 votos alternativos , porque uno de los suyos desvío su voto hacia los comunes, de tal manera que ni siquiera con el apoyo de estos hubiera empatado con el bloque secesionista. Tal hecho, permitirá a los socios de Pablo Iglesias evitar la acusación de que su abstención había vuelto a facilitar las tesis independentistas. Actitud que tampoco debe extrañar, como ha sido habitual en los años del proceso soberanista.


En cualquier caso, ha sido una sesión razonable, con posturas encontradas, propias de una democracia.  Tan solo cabe pedir que los partidos comprendan que, como tal democracia, nunca podrán imponer sus programas máximos y hagan todo lo posible por recomponer la terrible situación que aún padecemos. Todos.

martes, 16 de enero de 2018

La mirada puesta en Barcelona

Mañana se constituye el nuevo Parlamento catalán, nacido de las elecciones democráticas celebradas el 21 de diciembre. Sus 135 parlamentarios tienen la oportunidad de marcar un nuevo rumbo o de continuar por la senda de la crispación y de la fractura de la sociedad catalana, dividida como nunca, como ejemplifica, con cierta dosis surrealista, Tabarnia.

Las diferencias entre uno y otro camino las experimentaremos todos. No solo los españoles, sino todos los europeos, y en cierta medida todo el mundo. El mundo globalizado existente, guste o no, asiste mañana a una cita relevante.


¿Será el ser humano capaz de actuar racionalmente? Esa es la pregunta, que hoy cabe hacerse, cuando los ojos de muchos miran a Barcelona.

lunes, 15 de enero de 2018

Pablo García Baena

Ha muerto a los 96 años de edad el poeta Pablo García Baena, quien fue una rara avis en el duro panorama literario español de la inmediata posguerra. En aquellos momentos, el mundo de la poesía se dividía radicalmente, al igual que muchos otros órdenes de la vida, entre la España oficial y la España real. En, el primero, primaba el garcilasismo, con el que los vates cercanos al Régimen buscaban interpretar su presente en la historicista clave clasicista de la literatura española. En el segundo, unos pocos transgresores hacían sus pinitos en la poesía social, con un fuerte contenido crítico con la realidad que les había tocado vivir.


Ante esas dos posiciones, derivadas de los que habían ganado o perdido la guerra, no cabían otras interpretaciones de la existencia. Hasta que llegó Pablo García Baena, un poeta cordobés que fundó la revista Cántico, inundando de sensualidad los fríos páramos de la España coetánea. Barroco y culturalista en las formas, pagano y amante de la sacralidad religiosa, en sus contenidos, su poesía barrió lo preestablecido, atreviéndose a sostener que había otras planteamientos de vida, también en lo personal.