jueves, 22 de marzo de 2018

Emociones

La consultora Cambridge Analytica, que participó en el triunfo de Trump y que le ha hecho un descosido a Facebook que la ha costado ya a la red social 50.000 dólares, basaba sus estudios de opinión pública en las emociones de los analizados.  

Su programa de captación de información en las redes incidía en conocer sus tendencias consumistas y en identificar sus emociones, para elaborar un retrato psicológico del votante, que permita orientar y prever su voto. Con ese método, la consultora se presentó en el mercado y deslumbró al equipo del actual presidente de Estados Unidos, que se apresuró a contratarla en la campaña electoral que llevó a Trump a la Casa Blanca. 

La profecía orwelliana alcanza así su máxima intensidad. El gran hermano ya no quiere conocer tus razonamientos. Le basta con controlar tus sentimientos,  porque votarás por ellos, no por argumentos.  Así es el ser humano contemporáneo y esa es su terrible debilidad.


miércoles, 21 de marzo de 2018

Lavapiés

Los sucesos vividos en el barrio madrileño de Lavapiés y la respuesta dada por el Ayuntamiento de Madrid han supuesto la confirmación de la incapacidad de Podemos para gobernar. Tan taxativo me manifiesto por diversas razones:

Primero, por dar alas a las falsas noticias que presentaban la muerte del mantero debida a la represión policial. En esa labor, destacaron diversos ediles del equipo consistorial madrileño, de Podemos y de las plataformas aliadas, así como renombrados fundadores del partido, como Juan Carlos Monedero, que acompañaron sus acusaciones con la habitual demagogia. Caben recordar aquí algunas de las consignas empleadas, como la de que el capitalismo mata.

Segundo, el ayuntamiento no defendió en ningún momento a su policía, a la que se había acusado de ocasionar la muerte del mantero. La actitud del consistorio fue tan  inapropiada que cabe preguntarse si en algún momento repararon en que la supuesta policía asesina era la suya.

Tercero, el ayuntamiento impidió que los propios policías pudieran aclarar la situación a través de las redes sociales, en un ejercicio contra la trasparencia, impropio de quienes basaron su discurso en la renovación de los casposos partidos tradicionales a los que acusaban de oscurantismo.

Y cuarto, el calibre de las anteojeras ideológicas es de tal grosor, que les impide ver la realidad. No digamos, por tanto, la posibilidad de cambiarla objetivamente a mejor. Esta, es sin duda su mayor tara, que nos afecta a todos.


martes, 20 de marzo de 2018

Sostenella y no enmendalla

Las negociaciones entre la Unión Europea y el Reino Unido muestran hasta que punto es capaz el ser humano de empecinarse con tal de no reconocer el inmenso error cometido.  Así, malvive el gobierno británico en unas negociaciones con Bruselas, llenas de amargura y frustración.  De momento, Londres ha admitido que Irlanda del Norte gozará de un estatus especial al menos hasta 2021, erosionando la propia soberanía británica; que hasta esa misma fecha respetará la normativa europea sin participar en la aprobación de la misma, en un régimen similar a lo que imponía a sus colonias el otrora poderoso Imperio británico; y que todos los europeos que lleguen a las islas en esos 21 meses tendrán los mismos derechos que los que arribaron antes de aquel aciago día en que un referéndum. precipitó al Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte a caer en un tremendo disparate.

lunes, 19 de marzo de 2018

Mal periodismo

Me he quedado atónito con las cifras ofrecidas por la Guardia Urbana de Barcelona y por Sociedad Civil sobre el respaldo a la manifestación convocada por esta última.  Por la enorme diferencia entre una y otra: siete mil manifestantes según el ayuntamiento barcelonés y doscientos mil según los organizadores.

Es usual en nuestro país que se den, sin rubor, cifras divergentes, según los intereses de unos y otros y no atendiendo a criterios objetivos, pero llama la atención que sea con tanta diferencia.  O la oposición al independentismo ha pinchado con esa concentración, revelando que el miedo a la independencia, al verse la irrealidad de su concreción se ha relajado, fruto de lo acomodaticio que es el ser humano, o el consistorio municipal, gobernado por los socios de Podemos, hace propaganda contra los llamados unionistas, aquellos que quieren permanecer en España.


Cualquiera de las dos posibilidades es muy negativa, pero lo es aún más que ningún medio de comunicación se haya revelado ante tanta mediocridad y haya preparado algún sistema de conteo que nos permitiera, a nosotros, a los ciudadanos, saber que pasó el domingo en Barcelona. En aras de seguir creyendo que con las técnicas e instrumentos que nos dio la Ilustración podremos gobernar nuestras vidas.

viernes, 16 de marzo de 2018

Retroalimentación

Suenan consignas de la Guerra Fría, mientras el Reino Unido postbrexit ha logrado el apoyo de Francia y Alemania, y el respaldo de un errático Estados Unidos, en su respuesta a una Rusia que aspira a volver a la influencia y al poder territorial del que disfrutó en 1946, al término de la demoledora Segunda Guerra Mundial en la que murieron sacrificadas sesenta millones de personas ante el altar de los nacionalismos.

¿El regreso de esos catastróficos recuerdos no disuadirá a muchos de aquellos que se afanan en levantar más fronteras, en estigmatizar a los otros y en negar la globalización existente?


Me temo que no. Para ello se necesitaría mucha más racionalidad en el denominado Homo sapiens. Incluso, las tensiones nacionalistas crecientes retroalimentarán aún más la lógica supremacista, que hace que cualquier construcción identitaria arbitraria, como la de pueblo, se  crea superior a la vecina.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Intereses electorales

La expeditiva decisión de Donald Trump de destituir al hasta ahora responsable de la política exterior norteamericana, Rex Tillerson, obedece a una única razón: intereses electorales. En un momento como el actual, marcado por la competencia de China, por el incremento de la hostilidad rusa y por hechos críticos que enervan la situación internacional, como evidencian la situación con Corea del Norte e Irán, esta última inmersa en una tremenda guerra civil islámica, en las decisiones del presidente de Estados Unidos priman el rendimiento de su posición pública ante sus electores, con la mirada puesta en la renovación de la totalidad de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y la mayoría de los gobiernos de los Estados federales, al final del primer año de su mandato. Y lo hacen sobre otros considerandos, incluida la estabilidad que debe ofrecer el organismo que todavía hoy dirige el mundo.

Y ese es el grave problema de nuestras sociedades, en las que se decide como solventar los problemas no por criterios racionales, basados en considerandos objetivos, sino por la mera repercusión electoral. Si al menos, hubiera un gobierno universal, investido de legitimidad democrática por toda la humanidad, sus decisiones, incluidas las erróneas, serían asumibles de un modo solidario, pero con un mundo dividido y a la vez globalizado, los errores los pagan no solo los que pueden decidir, al formar parte del colegio electoral. 


Ardua cuestión, sin duda, pero no por ello debemos hurtar el debate sobre ella.

martes, 13 de marzo de 2018

Magro resultado

La antigua guerrilla de las FARC colombianas han logrado unos escasos cien mil votos en las elecciones celebradas en el país suramericano, un magro 0,6% de los votos emitidos. Ese es su nulo bagaje después de 50 años empuñando las armas.


Pese a ello, los acuerdos de paz, que han permitido el abandono de la violencia, les otorgan diez parlamentarios. Tal hecho, no esconde la realidad. El pueblo colombiano da la espalda a aquellos que en su nombre se alzaron en las selvas hace más de cincuenta años en nombre de la justicia social.