lunes, 11 de junio de 2018

Vuelta al desastre

Ya ven el mundo que tenemos. Un Donald Trump, rehén de sus bases electorales, que en aras del nacionalismo económico que predica, bajo el eslogan de América primero, rompe décadas de vínculos transatlánticos sin pestañear. O un gobierno italiano, que igualmente rehén del populismo que le ha aupado al poder, muestra crudamente su insolidaridad a la hora de acoger inmigrantes, haciendo caso omiso de lo pactado en el seno de la Unión Europea.


Los nacionalismos cabalgan de nuevo desatados, a lomos de unos resultados electorales propiciados por el temor a la globalización, que inunda tanto a la derecha como a la izquierda, y que no presagian nada bueno. Es el regreso al mundo estrecho y provinciano, al sálvese el que pueda, al distinguir entre nosotros y vosotros. En fin, la vuelta al desastre.

viernes, 8 de junio de 2018

Es una pena

No. No lo podían permitir. Para eso son las vanguardias revolucionarias. En la patria que están construyendo, no cabe que en una universidad  se debata sobre el conocimiento. No. Decididamente, no.

Ellos son los puros, entre los puros. Los conocidos como cedeerres. Los miembros de los Comités de Defensa de la República. Los más avezados independentistas que tachan de fascistas a todo aquel que no merece su consideración humana. Sí, porque son supremacistas, que miran con condescendencia a todos los seres a los que tachan de inferiores.

Ayer, impidieron en la Universidad Autónoma de Barcelona que se celebrara una conferencia sobre Miguel de Cervantes, ese ser, probablemente inferior en su concepción, que puso al idioma castellano en el mundo. 

Es una pena. Sí. No pueden entender que hace cuatro siglos, Cervantes pudo hacer deambular a su personaje más conocido, el inolvidable don Quijote de la Mancha, por Barcelona y otras localidades de Cataluña. 


Eso fue hace cuatro siglos. Hoy la intolerancia se empeña en evitarlo. Sí, sin duda, una lástima.

jueves, 7 de junio de 2018

La fruta madura

Hay analistas que han destacado que más que Rajoy, la mayor víctima de la estrategia que ha llevado a Sánchez a la Moncloa es Rivera y en general Ciudadanos.  Sostienen que el partido naranja se las prometía felices en el año y medio que queda de legislatura, con el viento a favor de las encuestas y un PP cada vez más erosionado. Era solo cuestión de esperar para  que su líder alcanzase la presidencia del gobierno. ¡Como una fruta madura!

Pero, con una hábil estratagema quien de momento lo ha logrado ha sido Pedro Sánchez, quien dispone del mejor escaparate posible para frenar la sangría que ha supuesto al PSOE la aparición de las formaciones emergentes: Podemos y Ciudadanos. Otra cosa son los riesgos que ha asumido Sánchez para disponer de tal atractivo mostrador, concretados en los compañeros de viaje de la moción de censura.

Ciudadanos había hecho presa en el caladero de votos del PP, pero también de los socialistas. Su desacomplejada defensa de España en la crisis territorial vivida en Cataiuña, le ha reportado un nuevo apoyo, en proporción a la desafección vivida por el antiguo voto socialista, especialmente en aquella región. Ahora Sánchez tiene la ocasión de revertirlo y cerrar a Rivera la puerta de Moncloa, pero para ello debería demostrar que no tiene ninguna servidumbre con los que le apoyaron. Y, sobre todo, que no se trata de una mera ensoñación federalista el objetivo de recuperar la convivencia en Cataluña sin pelear contra el nacionalismo catalán y sin rearmar al español. 

Ahí, estará la clave para saber si la fruta está madura.


miércoles, 6 de junio de 2018

À bout de souffle

Hace dos años publiqué un artículo titulado  bout de souflle, en el que rememorando la mítica película de Jean-Luc Godard, hacía un paralelismo entre aquel título, traducido como Al final de la Escapada, con el futuro político de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez.  En aquel escrito analizaba la irrupción de los partidos emergentes y sus consecuencias sobre las formaciones tradicionales, además de incidir en el interés particular de cada uno de aquellos líderes.

En el primer caso, el final de la escapada ha sucedido por los casos de corrupción que afectan al PP, después de verse cuestionado el partido por la consolidación de Ciudadanos, que no solo ha achicado el caladero de voto popular, sino que amenaza con quedárselo.

En cambio, Pedro Sánchez, todo un superviviente político, ha conseguido con una arriesgada estrategia llegar al palacio de la Moncloa sin ganar unas elecciones. En el futuro inmediato se dilucidará si tan atrevida táctica corona el éxito o derrumba al PSOE a niveles aún más insospechados.  En cualquier caso, el resultado de ello incidirá en la dura pugna por la hegemonía de la izquierda que desde hace tres años sostienen socialistas y Podemos.  En el caso de victoria del segundo, el final de la escapada para Sánchez será ineludible.


martes, 5 de junio de 2018

Basta ya de patrañas

Uno de los axiomas de los populistas para desacreditar al denostado Régimen del 78 es negar la separación de poderes, poniendo en duda la independencia judicial. De tal manera, que España no sería una democracia, porque el gobierno manda sobre los jueces. Ese ha sido el relato independentista en Cataluña, donde existirían hasta presos políticos por instigación del ejecutivo, cuya pauta de comportamiento la preside la venganza y el resentimiento.

 Pues bien, ha sido precisamente una sentencia de un órgano judicial, en concreto de la Audiencia Nacional, sobre el caso Gurtel, el que ha hecho que cayera ese gobierno. 


Por favor, seamos serios y dejemos de asumir tantas patrañas.

lunes, 4 de junio de 2018

Filibusterismo

El PP no ha tardado ni un día en dejar claro que le va a hacer la vida imposible al nuevo gobierno socialista. Así, el anuncio de que puede modificar los presupuestos que aprobó junto a otros grupos parlamentarios en el Congreso, sin valorar la incoherencia que supone que apoye una cosa en la Cámara Baja y diferente en la Alta. Argumenta el partido hasta ahora en el gobierno, que ya no tiene ningún compromiso con el PNV y que por tanto puede revertir algunos de los extremos que el partido jeltzale le arrancó en la dura negociación que mantuvieron, explicando así el cambio de actitud.

Más allá de que una cosa o la otra convenzan a sus potenciales votantes, el PP pretende que los partidos que han apoyado a Pedro Sánchez y que, salvo el PNV, votaron en contra de los Presupuestos, se retraten ahora defendiéndoles cuando el tema vuelva al Congreso tras su modificación en el Senado. El partido, aún dirigido por Rajoy, traspasaría así la acusación de incoherencia al PSOE y al resto de formaciones que votaron antes en contra de las cuentas públicas.

Además, el PP ya ha empezado a utilizar una vieja estrategia, muy concurrida en sistemas democráticos de mayor prestigio, como el utilizado en los Estados Unidos. Se trata del filibusterismo que se define por dilatar las tramitaciones parlamentarias, adecuando los tiempos a las necesidades de la formación que lo emplea. De hecho, hoy lunes ya ha pedido más tiempo para estudiar y enmendar lo aprobado en el Congreso. No, no ha perdido el tiempo.

El PP pretende así mostrar al PSOE que el Senado es su coto y que dispone de mayoría absoluta en tal cámara, hecho objetivo que dificultará la labor del gobierno que se verá obligado a lidiar más tiempo del querido con los presupuestos en vigor, cuyas costuras saltaron ya hace tiempo, en concreto hace más de medio año, retrasando pagos sociales e inversiones públicas.


Se trata, pues, de una estrategia tendente a hacer fracasar el gobierno de Sánchez, que objetivamente solo cuenta con 84 escaños de 350, los que le otorga el grupo parlamentario socialista. Los 96 diputados restantes que apoyaron la moción de censura se destacan por el hecho de que están a favor del derecho de autodeterminación de cualquier sujeto político que planteen.  Todo ello, muestra la debilidad de Pedro Sánchez. El futuro dictaminará si también fue temerario. 

domingo, 3 de junio de 2018

Vidas paralelas

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez han unido sus destinos. El hasta ahora presidente es el primero que pierde su cargo por una moción de censura. El nuevo mandatario es el primero que ocupa el puesto tras la restauración democrática sin ganar unas elecciones, con la única salvedad de Calvo Sotelo que llegó a la Moncloa tras un golpe de Estado que hubo de ser sofocado militarmente. Pero, en lo que muestran mayor paralelismo es en haber hundido a sus respectivos partidos y al bipartidismo que ha gobernado los mejores cuarenta años de la historia de este país.