miércoles, 19 de septiembre de 2018

Resonancias apropiadas

Dos meses lleva el Parlamento catalán sin reunirse en pleno. Tal anomalía evidencia hasta que punto Cataluña se ha convertido en un democracia de muy escasa calidad, lo cual es un grave problema no solo para tal comunidad autónoma, sino para toda España, en la medida en que una parte puede desestabilizar al conjunto. Reflexión que dejo para otro día, en el que intentemos calibrar hasta que punto la crisis catalana ha incidido negativamente en la democracia española.


Volvamos, pues, al presupuesto inicial: un Parlament que no tiene previsto reunirse hasta el 3 de octubre. La razón de ello, es que el independentismo, que mantuvo su mayoría de  escaños en las últimas elecciones, no quiere admitir la suspensión judicial de seis parlamentarios, entre ellos Puigdemont. Pero sin esos votos, pierde tal ventaja. De tal manera, que mientras que Junts per Catalunya y ERC negocian como salir del atolladero, mantienen cerrado de hecho el Parlament, sustrayendo los debates que demanda cualquier sociedad democrática. Así, desde el 18 de julio, una fecha de resonancias apropiadas. 

lunes, 17 de septiembre de 2018

De impulsos y fantasmas

Pedro Sánchez, demostrando su condición de político, ha dado un impulso a su gobierno, que en las últimas semanas había avanzado en la senda del descrédito, como el caso de Carmen Montón y su plagiado Trabajo Fin de Máster acreditan, además de demostrar una capacidad en enredarse en polémicas propiciadas por el propio ejecutivo, a las que no son ajenos los vaivenes y contramarchas de sus propios integrantes.

Pero, con la propuesta de hoy, el presidente del gobierno ha recuperado la iniciativa, proponiendo uno de los debates que más apasionan a la sociedad española: el de la reforma constitucional. Más allá de la dificultad objetiva que ello conlleva y de la subjetivas que el resto de formaciones políticas añadan, el planteamiento de reducir el número de aforamientos solo puede recibir elogios. Todo aquello que refuerce la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, debe ser bienvenido. En los próximos días asistiremos a un interesante baile en el que será muy significativo como se mueven los partidos políticos. 


Eso permitirá a Pedro Sánchez mantener la delantera, aunque determinados asuntos pueden volver a enturbiar al ejecutivo, pese al intento de darles carpetazo.  Entre ellos, los más complejos, como la inmigración. Pero, también otros, no menos penosos, como el de la tesis del presidente. Hoy por hoy, no se puede descartar por completo que no haya plagio. Los programas Turnitin y PlagScan, aplicados al trabajo académico de Pedro Sánchez, son utilizados en múltiples universidades para descartar a priori groseras muestras de plagio. Ahora, la tesis debería ser estudiada a fondo, las 342  páginas que contiene, y contrastarla con las publicaciones que han sido comentadas como supuesto objeto de copia, excluyendo por supuesto los propios trabajos anteriores de Sánchez que por definición no son plagiables y son en cualquier caso un mérito del entonces doctorando.  Con el resto, hay que comprobar si el trabajo académico del presidente cita tales párrafos correctamente. Si fuera así no hay plagio. Pero tal dictamen, no puede hacerse en unos pocos días, como ha hecho El País. Se necesita semanas, si se acomete de una manera rigurosa, siendo incluso aconsejable el dictamen de diversos expertos universitarios. Es por tanto, un fantasma que aún puede reaparecer, haciendo resbalar a un gobierno que ha tomado impulso gracias a la maniobra de su presidente.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Plagio

El más grave fraude que un estudiante puede cometer a la hora de elaborar una tesis doctoral o un TFM o TFG, siglas que hacen referencia a los trabajos fin de Máster o de Grado, la antigua licenciatura, es plagiarlo. Todos esos trabajos deben estar llenos de textos tomados de otras obras académicas, pero debidamente referenciados mediante citas en las que queda clara la autoría de las mismos. Una tesis, TFM o TFG es fundamentalmente una recopilación de tales referencias de autoridad, más una investigación propia, a través de documentos o ensayos científicos, que permiten al que la sustenta llegar a unas conclusiones inéditas en la literatura científica. El tribunal debe valorar esos tres aspectos a la hora de la evaluación. Cualquier fraude en alguno de ellos: la copia de textos sin citas, la falsedad en la investigación o unas conclusiones ilógicas anula el carácter científico de tales trabajos. De los tres, el plagio es el más común y el más pernicioso para el sistema académico, en la medida en que siembra dudas sobre la propia literatura científica, que se va construyendo sobre aportaciones académicas anteriores.

Por eso el caso de la exministra Carmen Montón era más grave que el de Casado, al que las sospechas indican que le regalaron las notas en las asignaturas, o incluso al de Cifuentes, sobre el que existen indicios de que sencillamente no hubo tal TFM. Y por eso, si las acusaciones contra Pedro Sánchez toman cuerpo, sería igualmente demoledor. Estamos hablando de la segunda autoridad del Estado español.


martes, 4 de septiembre de 2018

¿Izquierda o extrema derecha?

Podemos, que negocia con el gobierno los nuevos Presupuestos, ha pedido al ejecutivo que elimine la desgravación fiscal de los fondos de pensiones que muchos particulares alimentan con sus ahorros para completar las magras pensiones públicas y asegurarse así un mejor futuro en sus últimos años de vida.

He de reconocer que me costó entender que tal propuesta era de Podemos. Pero, sí. La formuló su máximo responsable de Organización, el considerado número tres del partido, Pablo Echenique. Tras releer la noticia no quedaba lugar a dudas. La dirección de una formación que se dice de izquierdas pretende acabar con una fórmula que permite a muchos, entre ellos a un respetable número de trabajadores, optar a una mejor jubilación. Mi extrañeza venía por el hecho de que una propuesta de ese tipo solo podía provenir de la extrema derecha, ideología que pretende que solo la elite económica disponga de un plus en sus pensiones públicas, ya que serían los únicos que podrían pagar un fondo de pensiones privado que no desgravara a Hacienda.  De tal manera, que la inmensa mayoría de la población tendría que contentarse con una escasa jubilación, mientras que unos pocos privilegiados económicos disfrutarían de una mejor vejez. Un planteamiento claramente discriminatorio y en ningún caso de izquierdas, que realzaría la división social, entre ricos y pobres, a satisfacción de los más reaccionarios.

Por este solo motivo, los partidos que realmente tienen un pasado y una formación de izquierdas deberían dejar de deslumbrarse ante estas nuevas formaciones que se proclaman de esa ideología, pero que en realidad la desacreditan. Sin complejos. Y no estaría de más revisar la conducta, practicada hasta ahora, que idolatra el 15-M, ya que no en balde nacieron de aquello.


lunes, 3 de septiembre de 2018

Vic, el alba de la distopía

La megafonía transmite el mantra del reino de los cielos, la independencia que está al alcance de la mano, el asalto a un paraíso, que por fin se hará realidad. La torre del Ayuntamiento predica la buena nueva a una población de apocados sin fisuras que muestra su gratitud ante el maná que cae en las calles, bendiciéndolas.

Hace mil doscientos años, era la voz del almuecín, la que llamaba a la umma a la oración,  a una comunidad unida, sin disidencias. E igualmente convencida de su sueño. Poco después, fueron las campanas, que tocaban sin disonancias, augurando el reino de los justos. Hasta llegar a formular el más excelso tradicionalismo hispánico, aquel que combatió el Progreso en aras de un carlismo militante que sometió a sangre y fuego durante todo un siglo a una sociedad atrapada en el pasado. Porque, ese es el afán totalitario, que desemboca irremediablemente en la distopía. 

Dentro de poco, una o dos generaciones, de repente, el alba se convertirá en ocaso. Y la utopía se destrozará en cristales, que serán barridos en busca de un nuevo espejismo.  Y así, sin solución de continuidad, hasta el fin del idolatrado Homo sapiens.


jueves, 30 de agosto de 2018

`Memorial´de la infamia

En un nuevo bandazo, Pedro Sánchez renuncia ahora a hacer del Valle de los Caídos un museo de la memoria. Ya les dije hace tiempo que este asunto, el de la sepultura del dictador en Cuelgamuros, se iba a convertir en uno de los asuntos enrevesados del gobierno Sánchez.

El propio presidente ha admitido a los periodistas con los que viaja por América que la exhumación de los restos de Franco estaba siendo más compleja de lo que esperaba y que, tal vez por falta de experiencia, creyó que el camino estaba más expedito. No está de más la autocrítica, pero le debería hacer aprender que el adanismo nunca es buen consejero.

Volviendo al meollo de la cuestión, no debería asombrarse de las dificultades que ha encontrado. No en balde, Franco fue el dirigente de uno de los dos bandos de una atroz guerra civil, en la que los despropósitos estuvieron repartidos. Por eso, es un asunto sumamente espinoso.


La solución no es fácil. No. Pero tal vez pase por la exhumación del cadáver, mediante un acuerdo abrumadoramente mayoritario de las Cortes, y en convertir el Valle de los Caídos en un memorial de la infamia cometida por los dos bandos de la Guerra Civil.

jueves, 23 de agosto de 2018

La salud, derecho de todos

Asistimos en Europa a un brote de sarampión. En los primeros seis meses del año, se han contabilizado más de 41.000 casos de infección, el doble que en todo 2017. Las razones de ello son diversas. El estado más afectado, Ucrania, sufre una guerra larvada con Rusia, países nacidos de la disolución de la Unión Soviética, cuya implosión, jaleada por el pensamiento ultraliberal, no termina de traer consecuencias negativas. También Rusia y Georgia, otro estado surgido de aquella debacle, sufren un brote considerable. Y Serbia, cuya construcción nacional acabó con Yugoslavia, el estado más desarrollado del antiguo bloque soviético.

La eclosión ha afectado también a Grecia, cuyo sistema de salud pública se ha visto deteriorado por los recortes sociales debidos a la dura crisis vivida por el país helénico. Y Francia, donde el copago se extiende a las vacunas. También en Italia. En estos dos últimos países, los expertos denuncian la moda anti-vacunas que vuelven a estar de moda, sin ninguna base científica.

Existe en Occidente un pensamiento que hace de la libertad algo tan sacrosanto que concibe el derecho de los padres a no vacunar a sus hijos. Esos mismos planteamientos disfrutaron hace dos décadas cuando hizo agua la utopía socialista, convertida en una clara distopía. 

Como todo, la radicalidad ideológica solo trae consecuencias nefastas. Este es un nuevo ejemplo. La salud pública es un derecho de todos, difícilmente conseguido en la Edad Contemporánea, para ponerla en peligro por planteamientos ideológicos. Igual, al ser humano le vendría bien poner en cuarentena a las ideologías.