martes, 3 de septiembre de 2019

Democracia directa o totalitarismo

La votación interna del Movimiento 5 Estrellas respecto a si la formación alternativa suscribe el acuerdo de sus dirigentes con el Partido Democrático para formar gobierno en Italia, que ponga fin a la preponderancia del partido xenófobo de La Liga, es un buen ejemplo del filo de la navaja en el que nuestras sociedades viven tras instalarse en la revolución digital.

Serán solo 115.000 italianos, los inscritos en la plataforma on-line del M5E, los que decidan el futuro de 60 millones de conciudadanos. Si cortan con la deriva nacionalista protagonizada por Matteo Salvini o si contribuyen a restaurar un modelo democrático y progresista, gobernando con los socialistas de Matteo Renzi.

La decisión es crucial, pero no solo para los italianos, sino también para los quinientos millones de europeos que viven bajo el paraguas de la UE.

Esa es una de las paradojas de uno de los frutos de la revolución digital: la ansiada democracia directa. 115.000 seres humanos deciden sobre el futuro de 500 millones.


Ante ello, cabe preguntarse. ¿Estamos avanzando hacia la democracia o, por el contrario, volvemos a hundirnos en el totalitarismo?

miércoles, 31 de julio de 2019

Así nos va

El último barómetro del CIS ha sido recibido con numerosas críticas por el elevado porcentaje de intención de voto directo que refleja en beneficio del PSOE, destacándose el hecho de que la institución sea dirigida por José Félix Tezanos, un prestigioso sociólogo que fue hasta hace poco miembro de la ejecutiva socialista. 

Más allá de que la encuesta solo refleja intención de voto, sin tratamiento posterior, tal como defiende académicamente el actual responsable del CIS,  me gustaría centrarme en dos aspectos que han pasado más desapercibidos frente al detalle del notable auge del PSOE señalado por los responsables de la encuesta.

Se trata del acusado descenso de Ciudadanos, cifrado en tres puntos y medio. Tal descalabro solo puede ser entendido como la desafección de parte de su electorado ante la estrategia partidista ideada por Rivera para convertirse en el partido mayoritario de la derecha, desoyendo su vocación de bisagra, capaz de alcanzar acuerdos a un lado y otro del espectro centrista. Los electores castigarían así a un Rivera que ha primado el interés de su formación sobre los más generales de los españoles, entre ellos el disponer de un gobierno en pleno ejercicio de sus funciones.

Y la segunda cuestión sobre la que quería llamar su atención, es aún más lamentable. Incide en que la mitad de nuestros conciudadanos no cree que haya independencia judicial en España. El desconocimiento es tan grave que más del 47% de los encuestados no saben que los jueces tienen su propio organismo de dirección, el Consejo General del Poder Judicial. En el caso de los jóvenes de entre 18 a 24 años, tal ignorancia supera el 62%, lo cual arroja serias dudas sobre la capacitación de las nuevas generaciones. Y, también, la deficiente preparación que la nuestra ha sembrado en las venideras sobre los valores democráticos, basados en la separación de poderes. No es de extrañar, pues, que la actual sociedad sea tan vulnerable a los populismos. Y así, nos va.


lunes, 29 de julio de 2019

La democracia británica

Hoy les quiero llamar la atención sobre las singularidades del sistema democrático británico. Con tanta noticia sobre el brexit, es posible que no hayan reparado en un hecho, que a ojos de otros ordenamientos, como el nuestro, no encaja en las prácticas constitucionales al uso en las democracias occidentales, por lo que no dejará de sorprenderle. 

Boris Johnson es primer ministro del gobierno británico sin que el parlamento haya validado tal nombramiento. El nuevo líder de la derecha, que tiene como objetivo principal la salida, como sea, del Reino Unido de la Unión Europea, ha sido sólo elegido por su propio partido, incluidos sus militantes. No por el parlamento y en consecuencia tampoco por una mayoría de británicos. De hecho, es primer ministro por decisión exclusiva de la reina Isabel II, sin el concurso de las cámaras legislativas.

Tal hecho se inserta en la tradición política británica y evidencia reminiscencias del poder soberano de los monarcas británicos, en detrimento del parlamentario. La inexistencia de una constitución, que en otros ordenamientos europeos proclama la soberanía popular y hace de los parlamentarios sus representantes, facilita que la tradición siga jugando un papel relevante. En este caso, a favor de la monarquía.

Además, la falta de una constitución, en el caso británico, ayuda también a que se puedan convocar referendos, como fue el del brexit. Independientemente de que su resultado haya abocado al Reino Unido a su peor crisis de las últimas décadas, la decisión de la mayoría del pueblo soberano ha dejado desdibujado como nunca a un Parlamento, sobre el que otra soberana, en este caso la reina, mantiene sus prerrogativas.





viernes, 26 de julio de 2019

Segunda fase

La estrategia de Pedro Sánchez concluyó ayer con su primera fase, consistente en acabar con el futuro político de Pablo Iglesias, laminarlo de hecho, y limitar hasta extremos impensables, hace pocos meses, la influencia de Podemos. Para ello, el secretario general del PSOE contó con la colaboración, como los morlacos entrando al trapo del torero, de su rival, un Iglesias que en estos años de relevancia pública ha desmerecido de la aureola que se le presuponía como intelectual universitario, además de significarse exclusivamente como un hacedor de purgas, en la peor tradición ortodoxa comunista, eliminando a todos aquellos que le podían hacer sombra interna.

El partido socialista concluye así su estrategia de recuperar el voto de izquierdas, convencido de que las próximas urnas recompensarán sus desvelos partidistas, poniendo fin a la fragmentación de la izquierda, recuperando su tradicional hegemonía en ella.

Ahora, la atención de Sánchez girará hacia el centro e intentará hacer lo mismo con Ciudadanos y con Albert Rivera. Será la segunda fase. Ya anoche, en la oportuna entrevista hecha en Telecinco, el presidente en funciones centró su discurso en el líder de lo que hasta ahora era otra formación emergente. En las próximas semanas veremos a un incesante Sánchez pedir y reiterar hasta la saciedad el diálogo a un Rivera desnortado por su propia estrategia partidista con la que ni siquiera ha logrado el sorpasso.

Una inflexión hacia el regreso del bipartidismo se aventura al final de todo, en que salvo sorpresas la pugna entre un partido hegemónico en la derecha y otro en la izquierda se dirimirá en unas nuevas elecciones. Comicios en los que el electorado de izquierdas llegará más hastiado que el de derechas, única mácula que ensombrece la estrategia de Sánchez.



lunes, 22 de julio de 2019

'God save the Queen'

Un exjefe del Estado Mayor Naval Británico critica abiertamente, a través de un artículo en la prensa, al gobierno por estar enredado con el brexit y no atender la grave crisis surgida con Irán, derivada del  seguidismo con los Estados Unidos de Trump.

Mientras, el ministro de Exteriores, miembro del gobierno fallido que ha intentado implementar el brexit, sondea a los hasta hace poco socios europeos para diseñar una estrategia conjunta respecto a la grave situación en el estrecho de Ormuz.


God save the Queen.   

viernes, 19 de julio de 2019

No se lo pierdan

Lean hoy en El País la entrevista a la exguerrillera nicaragüense  Dora María Téllez. Háganlo, más que por lo obvio, su condena sin paliativos del régimen represivo del revolucionario Daniel Ortega, por el relato de la actuación de toda una generación que en aras de la justicia social cometió muchos errores.  Su franqueza y valentía dicen mucho. No se lo pierdan.

jueves, 18 de julio de 2019

¡Devuélvela!

Ese era el grito de la masa enfervorecida, de unos supremacistas blancos, incitando a su líder, Donald Trump, a enviar a las congresistas de origen latino a las tierras de las que emigraron sus ancestros. Fue en Greenville, Carolina del Norte.

No hace nueve décadas en muchas ciudades alemanas, las masas enfervorecidas, formadas por otros supremacistas, jaleaban al líder, Adolf Hitler, en aras de desarrollar un programa segregacionista, en este caso contra los judíos. 

Tal paralelismo puede ser menoscabado en la medida, argumentará algún lector, que Trump es un mandatario elegido democráticamente. Extremo que es cierto, pero también lo es el hecho de que Hitler llegó al poder democráticamente.


El problema, pues, radica en que, tanto en el siglo XX, como ahora, en el XXI, el racismo impera en amplios sectores de las poblaciones que conformaban y conforman el primer mundo. Como dijo Kavafis, no hay que temer que lleguen los bárbaros, porque los bárbaros habitan entre nosotros. Sí, somos nosotros.