lunes, 15 de noviembre de 2021

Akelarre

Apenas repercusión están teniendo las palabras de Pablo Casado dedicadas a la presentación de una alternativa política de la izquierda protagonizada por cinco mujeres, entre ellas Yolanda Díaz, la vicepresidenta del gobierno. El líder de la oposición tachó el encuentro de “aquelarre de radicales” y todavía no ha habido una retractación del mismo ni una protesta de las centenares de miles de mujeres que militan en el PP. ¿Como es posible, que quien aspira a llegar a la Presidencia del Gobierno, compare a una reunión de lideresas políticas de izquierda con una junta de brujas?


Tales palabras denotan una misoginia incompatible con la responsabilidad de poder dirigir un Estado moderno como es España, donde existe una igualdad de derechos entre géneros y aspira a una efectiva paridad entre el hombre y la mujer.


Se puede discrepar y criticar las ideas planteadas en aquel cónclave, pero por el contenido de las mismas, nunca por el hecho de ser proferidas por mujeres, tildándolas de brujas.


La cuestión no es baladí, ya que afecta a la esencia del respeto político necesario en un Estado de Derecho, algo de lo que a tenor de sus palabras carece el dirigente del principal partido de la oposición. A la par, se echa también en falta una respuesta de las muchas mujeres que comparten militancia con él en el PP.


Nunca, deben ser tachadas de brujas las mujeres a las que te opones. 

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Transición ecológica

Los países occidentales se enfrentan a uno de sus mayores retos ante el calentamiento global. Es necesaria la transición ecológica que permita un uso energético que reduzca la emisión de gases de efecto invernadero, lo que implica un aumento de la factura energética. Por ello, sería bueno que nuestros políticos iniciaran una labor pedagógica consistente en decir a los ciudadanos que la renovación verde será costosa y que todos deberemos pagar más por la utilización de la energía, lo que provocará indudablemente más desigualdades sociales. A la par, debemos afrontar decididamente una diversificación de las fuentes de energía con el objetivo de prescindir del carbón, el más contaminante de todas ellas. En ese sentido, lo aportado por Emmanuel Macron merece una consideración, sobre todo porque supone afrontar un serio problema con visos más realistas. La energía nuclear no es una energía limpia, pero prácticamente no incrementa la emisión de gases de efecto invernadero. Su mayor problema reside en la seguridad, circunstancia grave que merece ser analizada con más profundidad. Pero, urgentemente, debemos ampliar nuestra fuentes energéticas más limpias con especial atención a las eólicas, solares y gasísticas. Ese es el camino si queremos preservar el planeta que vivimos.


domingo, 7 de noviembre de 2021

Lucha descarnada por el poder

La lucha descarnada por el poder que protagonizan Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso es un síntoma del orden de prioridades que caracteriza a muchos de nuestros políticos, dejando incluso en mantillas a quien ha sido el paradigma en esas lides en los últimos años, a Pedro Sánchez.


Nada importan ya ni las formas ni el servicio a unos proyectos ideológicos. Solo, decidir quien será el líder de la formación opositora que tarde o temprano tendrá que enfrentarse con la que encarna hoy en día la mayoría parlamentaria. 


Ocupar la Moncloa se ha convertido no ya en un objetivo, sino en la razón de la lucha política, una muestra más de la degeneración populista en la que nos vemos inmersos.

viernes, 29 de octubre de 2021

Cultura política de mayor altura

Es discutible cual de los dos socios de gobierno se ha impuesto al otro en la crisis vivida con la reforma laboral. Por un lado, la vicepresidenta Yolanda Díaz le ha doblado el pulso al presidente Pedro Sánchez al quedarse al frente del equipo gubernamental que negociará con los agentes sociales el contenido de la misma, y, por otro, ministros y altos cargos socialistas formarán parte de tal equipo, laminando la pretensión inicial de Unidas Podemos de ostentar el monopolio en dichas conversaciones. En este segundo aspecto, el PSOE ha ganado claramente en el rifirrafe vivido en el seno del gobierno.


La solución alcanzada, en cualquier caso, muestra perfiles positivos, lo que redunda en mérito gubernamental, especialmente de su presidente, Pedro Sánchez. Con la presencia socialista en el núcleo negociador parece alejarse la perspectiva de una reforma laboral sin el acuerdo de todos los agentes sociales, en concreto de la CEOE, algo que Yolanda Díaz ya hizo con la última subida del Salario Mínimo Interprofesional. Sería un error, impropio de un estado avanzado, que la nueva legislación laboral no fuera respaldada por todos los agentes sociales, extremo que sería inasumible por la Unión Europea.


A la par hay otro elemento igualmente positivo, no solo para el gobierno, y que incide en la consolidación de Yolanda Díaz como nueva referente del liderazgo en la formación política situada a la izquierda del PSOE. Las formas de la vicepresidenta y ministra de Trabajo en la crisis vivida evidencian otra manera de hacer política, alejada de la crispación de su antecesor Pablo Iglesias. Revelan una cultura política de mucha mayor altura, enraizada en la tradición del PCE de la transición democrática, frente al ruido y escaso bagaje de los que vinieron del 15-M.


lunes, 25 de octubre de 2021

Espectáculo Rodríguez

El espectáculo dado por Alberto Rodríguez después de ser condenado por el Tribunal Supremo retrata uno de los problemas fundamentales que presenta Unidas Podemos, la incapacidad de la formación política para comprender el Estado de Derecho. Más allá de la estrategia errática del ya exdiputado, que en un primer momento había anunciado hasta una querella contra la presidenta del Congreso, el verdadero problema reside en el respaldo ofrecido por su formación, exigiendo la dimisión de Maritxell Batet.


El Estado de Derecho se basa en la separación de poderes y en la existencia de tres diferentes, uno de ellos el Judicial. La presidenta del Congreso, que junto al Senado conforma otro de esos poderes, se ha limitado a cumplimentar el criterio del tribunal que condenó a Rodríguez. De hecho, rectificó su inicial posición contraria a retirarle el acta de diputado, una vez que el Tribunal Supremo expresó que la condena obligaba a ello.


Alimentar la desconfianza hacia el Poder Judicial ha sido un motivo doctrinal recurrente de la izquierda política que no comprende que sea independiente, invocando para ello a la democracia. De tal manera, que solo puede admitir la existencia de una administración judicial sometida al poder político, ya sea del ejecutivo o del legislativo. Y ese es el grave error, porque invalida la separación de poderes y por tanto destruye la democracia. Es lamentable que la nueva izquierda que representa Podemos incurra en ese planteamiento que evidencia la atracción por un poder fuerte capaz de desequilibrar los contrapesos institucionales, lo que es propio de regímenes revolucionarios donde no tienen cabida ni el Estado de Derecho, ni en consecuencia la democracia.


lunes, 18 de octubre de 2021

Lugar y fecha de la declaración de Bildu

El coordinador general de Euskal Herritarok Bildu, Arnaldo Otegi, y el secretario general de Sortu, Arkaitz Rodriguez, han presentado una declaración en la que por primera vez la izquierda abertzale hace una mención específica a toda la violencia causada por ETA, trasladando su pesar y dolor por el sufrimiento padecido a las víctimas y comprometiéndose a mitigarlo en la medida de sus posibilidades.


Se trata sin duda de un paso en la dirección correcta, porque por primera vez la izquierda independentistas vasca incluye a toda la violencia provocada por ETA, no solo a los que se vieron afectados colateralmente, como ya hizo la propia organización terrorista hace tres años, pero el pronunciamiento sigue presentando carencias. De hecho, como se ha observado ya desde las asociaciones de víctimas, no incluye la condena del terrorismo empleado por ETA, lo que es una limitación relevante. 


También se puede argumentar que se trata de un paso necesario para que EHBildu aspire a ser una fuerza política en la que la ética presida su actuación, sobre todo para influir en la política estatal, como de hecho ya empieza a serlo, y para aspirar a presidir el gobierno vasco, circunstancia que probablemente subyace en la declaración hecha pública y que evidencia el verdadero interés de EH Bildu. Es decir, la motivación reside en despejar el camino para lograr más poder, apartando las piedras del camino.


Además, conviene apuntar otro detalle, no menos relevante. Primero la fecha de la declaración, 18 de octubre, y el lugar elegido, el palacio de Ayete. El 20 de octubre de 2011, ETA anunció el cese de su actividad. Dos días antes, el 18 de octubre, una conferencia internacional, compuesta por particulares y algunos partidos, celebrada en ese palacio donostiarra, pidió a ETA que abandonara su actuación, extremo al que se agarró la banda terrorista para acceder a poner fin a su violencia. Es decir, la izquierda abertzale sigue con su relato, consistente en que la desaparición de ETA no se debió a la victoria del estado democrático español, sino a una petición de la comunidad internacional que habría sido acordada en la Conferencia de Paz de Ayete.


Ya se sabe que lo peor es seguir sin querer ver la realidad, porque el dolor de las víctimas del terrorismo solo podrá sanarse con la verdad.

 

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Las colas del nacionalismo inglés

Habíamos conocido las colas de judíos para ser embarcados en trenes con destino a Auschwitz, siguiendo el delirio del nacionalismo alemán. También, las colas del hambre que provocó en España su nacionalismo. Y ahora, vemos las colas para acaparar gasolina provocadas por el nacionalismo inglés.


Indudablemente, la malignidad de unas y de otras es de diferente calibre, pero en todas ellas vemos la expresión de la estulticia del mayor de los males contemporáneos.


El nacionalismo inglés no solo avanza hacia la desmembración del Reino Unido, después de un referéndum, que usualmente es el mejor instrumento posible para la división social, sino que ahora ha creado, de la nada, una crisis de suministros en la isla sin parangón.


¡Y lo que veremos!