viernes, 30 de noviembre de 2012

Enmienda de un error



La votación anoche de la Asamblea General de Naciones Unidas mediante la cual Palestina adquiere la condición de Estado observador, que no miembro, supone la superación de un error histórico por parte de los árabes: el 29 de noviembre de 1947, hace 65 años, la ONU votó la partición del mandato británico de Palestina en dos estados: uno judío y otro árabe. Esta solución fue repudiada por los árabes, iniciándose una espiral de guerras que han llevado a la situaión actual: la de la preponderancia israelí, una preponderancia que tiene mucho de dominio inhumano.

La nación palestina, que no existía en 1947, surgió de esas guerras, que tanto sufrimiento ha ocasionado a ese pueblo: más de cuatro millones de refugiados y otros cuatro millones recluidos en la franja de Gaza, considerada la cárcel más grande del mundo, y en Cisjordania.

En 1947, los árabes cometieron el error de negarse a aceptar un plan de Naciones Unidas que reconocía la existencia de Israel. Anoche, el líder de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, enmendó ese error. Falta que lo haga Hamas, que domina en Gaza.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Siempre nos quedará la Cultura



En estos momentos duros de tribulaciones económicas son más bienvenidas las inciativas culturales como las que no proponen el Museo del Prado y la Biblioteca Nacional.

La primera institución acaba de crear un curso teórico sobre el Arte, que impartirá el ensayista y poeta barcelonés Félix de Azua, uno de los novísimos. El curso se centrará en el Romanticismo, aquel movimiento artìstico que los teóricos alemanes quisieron que trascendiera la belleza y aspirase a ser una nueva filosofía, naciendo a partir de ese momento los ismos artísticos.

Y la Biblioteca Nacional propone la exposición "El ruido alegre", centrada en el Jazz, ese sonido a medio camino entre entre la música culta y la popular, que fue y sigue siendo un grito de modernidad.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Malas noticias desde Cataluña

Ayer nos llegaba otra noticia desde Cataluña y no precisamente buena. Una nueva trama de corrupción urbanística que afecta de pleno al PSC, a los socialistas catalanes. Ya hay un imputado, Manel Bustos, secretario de Política Municipal del PSC y alcalde de Sabadell, una población de 200.000 habitantes situada a veinte kilómetros de Barcelona.

El juzgado que investiga los hechos debe decidir ahora si remite el caso al Tribunal Supremo para investigar a Daniel Fernàndez, el todopoderoso secretario de organización del PSC y diputado nacional por presunto tráfico de influencias.

Daniel Fernández, un político muy ligado a Carme Chacón,  es una figura clave para el discurso de regeneración que pretende imponer el lìder del PSC,  Pere Navarro. Tras los malos resultados del pasado domingo no hay peor noticia para los socialistas catalanes que éste espectáculo último. Ante el clima de desprestigio de los políticos,  la reflexión pertinente no solo debería darse en el PSC, sino extenderse al PSOE. Y por supuesto a Alfredo Pérez Rubalcaba.



martes, 27 de noviembre de 2012

La ambigüedad socialista


El PSC se ha situado tras las elecciones del domingo en un número de votos inferior al obtenido en los primeros comicios autonómicos, los de 1980. Antes de ayer, obtuvo 575.233 votos. Hace 22 años, 606.717. En porcentaje el declive es aún más espectacular: en 1980 supuso el 22,6% del voto emitido, mientras que el domingo pasado bajó al 14,43.

El PSC consiguió su techo en unas elecciones autonómicas en 2003, obteniendo 1.031.454 votos. En nueve años, los socialistas catalanes se han dejado 508.121 votos.

Las razones de esta pérdida serán variadas y obedecerán a más de una causa. Pero indudablemente, la ambigüedad mostrada por el PSC en el debate soberanista ha debido influir. El ascenso de Ciutadans, 168.771 votos más en las elecciones del domingo, muchos de ellos en el cinturón de la gran Barcelona,  explica claramente que es atractiva  una defensa de España desde posiciones de izquierda o centro-izquierda. Lo cual no debe ser incompatible con la profundización del modelo federal, inserto en la genética socialista, porque el único federalismo posible es el que aspira a unir desde la diversidad. Lo contrario es el confederalismo, propio de la derecha catalana, que persigue perpetuar la diversidad, sin renunciar a la definitiva separación.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Fracaso excepcional de Artur Mas



El resultado de las elecciones de ayer en Cataluña tiene como principal titular el fracaso excepcional de Artur Mas. Cataluña no ha refrendado plebiscitariamente el proceso soberanista ideado por el candidato de CiU. La formación nacionalista pierde doce escaños y cien mil votos, retrocediendo en sus posiciones en todas las provincias, salvo Girona, verdadero bastión soberanista.

Artur Mas creyó ver en la manifestación de la Diada el banderín identitario de enganche necesario para evitar que le pasasen factura los recortes sociales que había practicado en dos años de mandato. Así que cerró apresuradamente la legislatura y se presentó como un nuevo Moisés que llevaría a Cataluña a la tierra prometida y convertirla en un nuevo Estado. Pero las urnas le han dado un sonoro varapalo, colocando a Mas en el club de los políticos que convocan elecciones anticipadas para perder poder, como le pasó a Francisco Álvarez Cascos hace menos de un año en Asturias.

Han sido además unas elecciones que han despertado a Cataluña del sopor abstencionista en el que llevaba inmersa desde que se aprobó el nuevo Estatuto, que contó solo con una participación del 48,85%. Ayer, cerca de un 70% de catalanes votaron en las elecciones, la mayor participación en unos comicios aitonómicos.

El PP sube casi cien mil votos y Ciutadans 170.000. Es decir, hay un reforzamiento del voto catalán satisfecho con su anclaje en España. El PSC baja cinuenta mil votos, pagando la ambigüedad de su campaña electoral.

Por su parte, Iniciativa per Catalunya gana 120.000 votos tras desarrollar una campaña coherente y muy centrada en la crítica a los recortes sociales. Pero el gran tirunfador de anoche es ERC,  que gana 275.000 votos convirtiéndose en la segunda fuerza por escaños, aunque tercera en votos tras los socialistas. Por ùltimo, irrumpen los independentistas de extrema izquierda de la CUP, que reemplazan a los independentistas burgueses de Solidaridad de Joan Laporta.

En 2010, el bloque claramente nacionalista tenía 76 diputados. Anoche, se quedó en 74. Si le unimos a este bloque los escaños de Inciativa, partidaria del derecho a decidir, estariamos hablando de 87 escaños, tres menos que los dos tercios necesarios para plantear una nueva reforma del Estatuto de Autonomía de Catalaña, con lo que esa vía queda cerrada para los que aspiran a más cotas de autogobierno.

PP y Ciutadans suman 28 escaños. 48 si incluimos al PSC, partidario de adecuar el estado de las autonomías a una óptica más federal.  En cualquier caso, las elecciones de ayer, que recordemos han tenido una alta participación electoral, muestran la realidad: la pluralidad de la sociedad catalana. En definitiva, los aventurismos identitarios tienen poca cabida en las sociedades complejas.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Espectáculo bochornoso




El espectáculo dado por la derecha francesa estos días puede ser calificado, sin mucho sascarmo, como bochornoso. Dos líderes, practicamente empatados en los resultados electorales de las primarias y  enfrentados a muerte que parecen dos boxeadores noqueados al borde del desplome. Disfrutando del paisaje está  Marina Le Pen, la líder de la ultraderecha, que solo tiene que ganar ante la pelea de Jean-Francois Copé y Francois Fillon.

El primero es un populista, convencido de que en Francia los blancos sufren racismo. Descendiente de judíos checos, Copé plantea un radicalismo no muy alejado del Frente Nacional de Le Pen.

Enfrente, está el centrista Fillon, adalid de una derecha imtegradora capaz de formar un gobierno razonable y creíble. 

Y entre bambalinas, permanece agazapado Nicolas Sarkozy, quien se relame ante las posibilidades de volver al Elíseo, ante la lucha fraticida de sus sucesores al frente de la Unión por un Movimiento Popular, que amenaza con la desintegración del partido.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Cuando el agua irrumpe




Las labores de reconstrucción de Nueva York tras el paso devastador del huracán Sandy serán arduas: hay que reabrir el túnel de Queens-Midtown, que conecta con Manhattan, y hay que reparar la estación de trenes de Hoboken, entre otras muchas obras necesarias tras los destrozos ocurridos por la irrupción del mar.

Pero lo más difícil de solucionar es precisamente esto último: la irrupción del mar, debido a que las aguas que rodean Nueva York han crecido dos centímetros y medio en la ùltima década. La causa, aun sin estar del todo clara, parece apuntar al cambio climático, debida al calentamiento global.

Evidentemente, hay soluciones como las que llevan poniendo en práctica los holandeses desde hace siglos, mediante la construcción de diques. Pero en cualquier caso son remedios muy caros. Incluso para el país más desarrollado del mundo.