Los sucesos de Baltimore han convertido en heroína a una madre norteamericana que a tortazos impide que su adolescente hijo participe en los disturbios. Los medios de comunicación de Estados Unidos han aplaudido la actuación de Toya Graham, a quien popularmente ya se la conoce como la "madre de Baltimore".
Pero sobre lo que yo quiero llamar la atención y propiciar el debate no es sobre las protestas raciales norteamericanas. No. Yo prefiero centrarme en dos cosas relacionadas. La primera es que aquí en España esa mujer estaría en la cárcel, en aplicación de la ley que impide pegar a los hijos. Y segundo, no ha habido ningún medio de comunicación que a la vez que mostraba a Toya Graham poniendo fino a su hijo plantease que en nuestro país eso es un delito penal.
¿Dónde está la capacidad periodística de plantear debates? ¿Tenemos leyes que deberían ser revisadas?La atonía intelectual de este país empieza a ser preocupante.
jueves, 30 de abril de 2015
miércoles, 29 de abril de 2015
El ascenso de Ciudadanos
El ascenso de Ciudadanos, que aún ha de confirmarse en las urnas, tiene una lectura muy relevante: cuarenta años después del franquismo una fuerza nacional puede restar significativamente presencia social a los partidos herederos de las dos Españas que hace ocho décadas se mataron en la última guerra civil.
No es baladí el dato, ni la reflexión que debería acompañarla. Tres generaciones después de aquel desastre, el futuro puede liberarse del ciclo de destrucción iniciado mucho antes, al principio del siglo XIX, al empezar la Edad Contemporánea.
Lo cual nos confirma lo lentos que son los cambios en las sociedades y lo precarios que pueden ser los intentos novedosos.
No es baladí el dato, ni la reflexión que debería acompañarla. Tres generaciones después de aquel desastre, el futuro puede liberarse del ciclo de destrucción iniciado mucho antes, al principio del siglo XIX, al empezar la Edad Contemporánea.
Lo cual nos confirma lo lentos que son los cambios en las sociedades y lo precarios que pueden ser los intentos novedosos.
martes, 28 de abril de 2015
La demagogia impide el acuerdo
La decisióm de Alexis Tsipras de apartar a su ministto de Finanzas Yanis Varoufakis del primer plano negociador con la Unión Europea puede mejorar las relaciones con Bruselas y favorecer la consecución del ansiado -por todos- acuerdo.
Pero más allá de la decisión estratégica que supone amortizar el ariete empleado, el primer ministro griego debería ser consciente que desgraciadamente esa medida difícilmente será suficiente.
La verdadera solución pasa porque Grecia y también Europa -es decir, Berlín- obvien la óptica nacionalista que han empleado hasta ahora. El acuerdo no puede basarse solo en que los más desfavorecidos de los griegos no paguen por los desastres cometidos, ni porque los alemanes -y en menor medida el resto de los europeos- asuman la factura íntegra. El remedio es alcanzar una solución intermedia.
Y por supuesto para lograrlo es básico dejarse de demagogias, en las que incluyo el populismo de Syriza -que le permitió llegar al poder- y también el de Angela Merkel -que le permite aumentar el apoyo entre los suyos-.
En definitiva, ser más europeos y menos griegos y alemanes.
lunes, 27 de abril de 2015
Ascensot social
La prensa hoy se fija en unas alcaldías de Orense donde el cargo de regidor está en manos de las mismas familias desde hace décadas. Es decir, que el cargo público pasa de padres a hijos o oteos miembros de la familia.
No se si esas prácticas son especialmente repetitivas en el caso de esas comarcas gallegas, pero ese es un problema más generalizado de lo que puede paracer en todo nuestro país. Y no solo limitado a los cargos públicos, sino también en el mundo empresarial.
En definitiva, en España sigue sin funcionar correctamente el ascensor social, lo que facilita la perpetuación de determinados apellidos en puestos relevantes de todos los sectores políticos, económicos y profesionales.
La única solución posible pasa por mejorar nuestro sistema educativo y facilitar que todos los estudiantes, independientemente de su renta, puedan formarse. Es decir, garantizar al alumno sin posibles que siempre que se esfuerce podrá alcanzar el puesto que desee en la sociedad. Solo así, acabaremos con ese mal endémico que padecemos.
viernes, 24 de abril de 2015
Septiembre electoral
Tras los comicios municipales, forales y regionales de mayo, el siguiente hito electoral en este año trepidante y lleno de llamadas a la urnas era el 27 de septiembre, fecha en la que Artur Mas había puesto sus esperanzas plebiscitarias. Sin embargo, las cosas pueden cambiar, aunque probablemente no el hecho de que haya una convocatoria electoral.
Me explico. En el presidente del Gobierno puede imponerse el criterio de convocar elecciones generales en ese mes de septiembre, ante el desgaste progresivo de la marca PP, debido a la catarata de casos de corrupción, convenciéndose de que no gana nada alargando la legislatura hasta diciembre. Ello, no obstante, va en contra de la personalidad de Rajoy, partidario siempre de la normalidad, que indica que la legislatura acaba a finales de años. Pero el escándalo del caso Rato puede hacer variar más de una profunda convicción.
Así aparece en el horizonte el mes de septiembre. Pero ese mes, se lo había reservado el independentismo catalán para intentar forzar su sueño, mediante unas meras elecciones autonómicas trasmutadas en plebiscitarias. El día elegido era el 27 de septiembre, con lo que se iniciaría la campaña propiamente dicha en la fecha totémica del 11 de septiembre, la Diada, fecha en la que se conmemora la entrada en Barcelona de las tropas de un rey extranjero sobre la de otro rey extranjero, pero de la que el nacionalismo catalán ha construido un enternecedor cuento soberanista que acaricia los oídos de muchos ingenuos.
¿Convocará Rajoy el 27 de septiembre? Esa es la pregunta que cada vez circula con más intensidad. Algo así le puede pedir el cuerpo, derribando de un plumazo el ansia de singularidad programada por Artur Mas, quien ayer, día de Sant Jordi, alertó de lo malos que son los dragones.¿Porque eso habría decidido el dragón-jefe? ¿Hacer coincidir el sacrosanto plebiscito independentistas con unas vulgares elecciones españolas?
Sospechas y dudas que me recuerdan que no hace ni dos días que Artur Mas admitía que se estaba replanteando convocar las elecciones el 27 de septiembre.
Me explico. En el presidente del Gobierno puede imponerse el criterio de convocar elecciones generales en ese mes de septiembre, ante el desgaste progresivo de la marca PP, debido a la catarata de casos de corrupción, convenciéndose de que no gana nada alargando la legislatura hasta diciembre. Ello, no obstante, va en contra de la personalidad de Rajoy, partidario siempre de la normalidad, que indica que la legislatura acaba a finales de años. Pero el escándalo del caso Rato puede hacer variar más de una profunda convicción.
Así aparece en el horizonte el mes de septiembre. Pero ese mes, se lo había reservado el independentismo catalán para intentar forzar su sueño, mediante unas meras elecciones autonómicas trasmutadas en plebiscitarias. El día elegido era el 27 de septiembre, con lo que se iniciaría la campaña propiamente dicha en la fecha totémica del 11 de septiembre, la Diada, fecha en la que se conmemora la entrada en Barcelona de las tropas de un rey extranjero sobre la de otro rey extranjero, pero de la que el nacionalismo catalán ha construido un enternecedor cuento soberanista que acaricia los oídos de muchos ingenuos.
¿Convocará Rajoy el 27 de septiembre? Esa es la pregunta que cada vez circula con más intensidad. Algo así le puede pedir el cuerpo, derribando de un plumazo el ansia de singularidad programada por Artur Mas, quien ayer, día de Sant Jordi, alertó de lo malos que son los dragones.¿Porque eso habría decidido el dragón-jefe? ¿Hacer coincidir el sacrosanto plebiscito independentistas con unas vulgares elecciones españolas?
Sospechas y dudas que me recuerdan que no hace ni dos días que Artur Mas admitía que se estaba replanteando convocar las elecciones el 27 de septiembre.
jueves, 23 de abril de 2015
La ceguera de Chaves
José Antonio Griñán parece dispuesto a dar el último paso que la decencia, pero también la lógica, obliga: renunciar a mantener su escaño de senador en mayo próximo, cuando el nuevo Parlamento andaluz renueve su representación en la Cámara Alta.
El expresidente andaluz ya reconoció la existencia de un gran fraude en el caso de los ERE, negando eso sí que desde la Junta se hubiese urdido. Es probable que fuera así y que ni él, ni Manuel Chaves, hubiesen organizado el saqueo de dinero público que se produjo, pero en cualquier caso las responsabilidades políticas en las que han incurrido son evidentes, al permitir que eso ocurriera bajo sus barbas.
La decisión de Griñán deja a los pies de los caballos a su antiguo amigo Chaves, un político que desde la foto de la tortilla no ha dejado de ocupar cargos públicos. Es más, Chaves es el prototipo de una generación que hizo bandera del servicio público, presentándose no solo como adalid de ello, sino incluso justificando su misma actuación vital. Tal vez eso explique, que no justifique, su ceguera.
El expresidente andaluz ya reconoció la existencia de un gran fraude en el caso de los ERE, negando eso sí que desde la Junta se hubiese urdido. Es probable que fuera así y que ni él, ni Manuel Chaves, hubiesen organizado el saqueo de dinero público que se produjo, pero en cualquier caso las responsabilidades políticas en las que han incurrido son evidentes, al permitir que eso ocurriera bajo sus barbas.
La decisión de Griñán deja a los pies de los caballos a su antiguo amigo Chaves, un político que desde la foto de la tortilla no ha dejado de ocupar cargos públicos. Es más, Chaves es el prototipo de una generación que hizo bandera del servicio público, presentándose no solo como adalid de ello, sino incluso justificando su misma actuación vital. Tal vez eso explique, que no justifique, su ceguera.
miércoles, 22 de abril de 2015
Resolver
El espectáculo que está dando la Administración de Justicia a la hora de decidir quien es competente para investigar el presunto blanqueo de dinero por parte de Rodrigo Rato empieza a ser esperpéntico, más allá incluso de que se intuyan manos negras interesadas en decidir los tiempos de la actuación y su relación con el período electoral permanente que vivimos en éste país.
Lo lógico es que el caso de Rato sea instruido por los juzgados de Plaza de Castilla, auxiliados por la Fiscalía de Madrid, aplicando el principio jurídico del juez natural. Sin embargo, la previsible complejidad del caso podría hacer razonable la actuación de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción.
Cualquiera de las dos opciones dispone de argumentos, lo que hace posible una decisión rápida y operativa. No podemos estar esperando a que la cuestión se dilate y de margen a interpretaciones de la jurisprudencia que en manos leguleyas impidan en la práctica la actuación óptima de la Justicia.
Y ¿quién decide ello? El inoperante Consejo General del Poder Judicial o el sobrecargado Tribunal Supremo. En cualquier caso es urgente resolver.
Lo lógico es que el caso de Rato sea instruido por los juzgados de Plaza de Castilla, auxiliados por la Fiscalía de Madrid, aplicando el principio jurídico del juez natural. Sin embargo, la previsible complejidad del caso podría hacer razonable la actuación de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción.
Cualquiera de las dos opciones dispone de argumentos, lo que hace posible una decisión rápida y operativa. No podemos estar esperando a que la cuestión se dilate y de margen a interpretaciones de la jurisprudencia que en manos leguleyas impidan en la práctica la actuación óptima de la Justicia.
Y ¿quién decide ello? El inoperante Consejo General del Poder Judicial o el sobrecargado Tribunal Supremo. En cualquier caso es urgente resolver.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)