martes, 28 de febrero de 2017

Consultas

212.000 vecinos de Madrid han participado en el experimento de democracia directa que el ayuntamiento ha puesto en marcha. Independientemente de que se trataba de tres preguntas poco claras y que las alternativas habían sido pre-elegidas por el equipo de gobierno del consistorio municipal, la apuesta del ayuntamiento ha sido un evidente fracaso. Solo ha participado el nueve por ciento de los vecinos con derecho a voto, que decidirán por el restante 91 por ciento, ya que la alcaldesa, Manuela Carmena, se comprometió a que lo aprobado fuese vinculante.

Pese a los pobres resultados, Ahora Madrid, la coalición que gobierna en la capital, ha calificado de éxito la consulta, ya que esperaban una participación más baja. Indudablemente, siempre hay motivos para el consuelo. Menos si atendemos al coste de la operación: un millón cien mil euros, que se podrían haber empleado en muchas medidas sociales. Al menos así lo creemos los que no tenemos complejos respecto a la democracia representativa, en la que se eligen a unos preparados equipos políticos que en el caso de fracasar o defraudar son relevados de sus cargos en los siguientes comicios.

lunes, 27 de febrero de 2017

Diversificar la retórica

Los dirigentes independentistas catalanes mantienen su retórica basada en desacreditar la democracia española, bajo el señuelo de que un Estado que no permite colocar urnas no merece tal consideración. Tal argumento parece que ha empezado a dejar de calar entre el electorado catalán, a tenor del enfriamiento que experimenta el apoyo independentista. Las razones de ello son variadas, especialmente aquellas que inciden en la demagogia planteada por quienes dirigen la iniciativa.

Entre éstos últimos, también se acusa el frenazo en el apoyo. De hecho, una prueba de ello es que en las últimas semanas han empezado a diversificar el mensaje. Ya no se sitúa exclusivamente en tratar de evidenciar una supuesta baja calidad democrática del Estado español, sino que se ofrece un nuevo argumento: España no es un Estado de Derecho.

Tras años de apelar al populista derecho de autodeterminación, las elites directoras del proceso parece que elevan su argumentario a un nivel más racional, apuntando a algo que de ser cierto invalidaría cualquier pretensión de España. El problema que tienen es que España es efectivamente un Estado de Derecho, independientemente de que sea susceptible de mejorarlo. Por ejemplo, sería muy positivo, que el Estado pudiera impedir que los partidos cobren una regular mordida por toda obra pública en un determinado territorio, como ha estado ocurriendo durante años en Cataluña con Convergència, formación de la que proceden algunos de los actuales dirigentes independentistas. Eso mejoraría en mucho el Estado de Derecho y también la vida de todos sus ciudadanos.

viernes, 24 de febrero de 2017

Estado de Derecho

La condena de seis años de cárcel a Miguel Blesa por las "tarjetas black" es un triunfo del Estado de Derecho, que con sentencias así se consolidará en nuestro país. Miguel Blesa accedió a la Presidencia de Caja de Madrid por un solo mérito: haber sido compañero de pupitre de José María Aznar. Eso es propio de repúblicas bananeras, donde se confunde lo personal con lo institucional. Exactamente lo mismo que hizo Blesa al frente una de las más relevantes entidades de crédito que existían entonces, tal como la propia sentencia expresa.

Y lo mismo en lo que incurrieron, entre otros, Rodrigo Rato, el gran cerebro del éxito económico español del tránsito del siglo XX al XXI, y José Antonio Moral Santín, quien fuera destacado dirigente del PCE y de Izquierda Unida.

22.424 millones de euros costó a los españoles la nacionalización de Bankia, la entidad sucesora de Caja Madrid.

jueves, 23 de febrero de 2017

Efecto llamada

Cinco mujeres han sido asesinadas en los últimos cuatro días. Quince desde primeros de año. Ambas cifras suponen un incremento de la mortandad por violencia de género, solo equiparada en número de víctimas a enero y febrero de 2008, cuando se repitió la misma cifra.

Todo ello incide en la importancia de la actuación contra esta lacra social, algo de lo que les hablé ya en el artículo del lunes. Pero hoy quiero incidir en una cuestión ya apuntada entonces, pero poco desarrollada.

Hablo del efecto llamada, nuevamente experimentado desgraciadamente. Cinco muertes desde el lunes pasado indican claramente que éste existe. Y no por negarlo va a desaparecer. Está ahí y aunque presupone una concepción muy negativa del ser humano debemos estudiarlo y no mirar para otro lado. Y menos, despreciarlo por anteojeras ideológicas.

Tal efecto consiste en el incremento de la violencia por la difusión de noticias. Es decir, la difusión de informaciones sobre estos asesinatos incita a otros a cometerlos. Ya se que es muy duro aceptar ésto, porque presupone evidenciar una dimensión gregaria del ser humano, que en definitiva nos iguala con los otros primates. 

Pero, dicho ésto, la reflexión que propongo no supone dejar de informar de tales barbaridades, sino hacerlo de distinta manera. No poniendo el foco en el suceso en sí, en el asesinato, sino incidir más en una labor educativa por la igualdad de sexos. Sólo nos queda recurrir al ideal ilustrado, aquel que presuponía que la instrucción educativa permitiría mejorar a la sociedad humana, separándonos de nuestros orígenes evolutivos. 

Al menos, nos queda esa esperanza.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Ejemplo de casta

PP y PSOE mantienen algunas actitudes criticables, que las formaciones emergentes conceptualizaron con acierto como casta. Una nueva prueba de ello ha sido la moratoria que pretenden imponer a la constitución de la comisión de investigación sobre la crisis bancaria padecida, donde se analizará detalladamente la actuación de quien fue el máximo responsable del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Tanto populares, como socialistas, coinciden en retrasar la apertura de la investigación hasta el verano, en una actitud que siembra de dudas su propia actuación. Aumentan así la sospechas sobre si realmente pretenden averiguar y dejar consignados los graves errores cometidos en el proceso de saneamiento del sistema financiero español, diseñado por el banco de España, y que tanto dinero nos ha costado a los españoles.

Aducen para justificar la moratoria en que no coincida con otra comisión, ésta sobre irregularidades en el Ministerio del Interior, ya aprobada anteriormente. Para el PP y el PSOE, restaría eficacia que ambas fueran simultáneas. Mensaje en el que ha sido apoyados, ni más ni menos, que por la tercera autoridad del Estado, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, quien entiende que tal coincidencia no sería operativa.

Llama la atención que tan altas autoridades aboguen por evitar una coexistencia paralela de las dos comisiones. Y más los argumentos, que parecen apuntar a unas deficiencias en nuestro Parlamento. ¿Cómo es posible que en el Congreso no puedan desarrollarse a la vez dos comisiones de investigación? ¿No hay medios para ellos? ¿O simplemente se trata de retrasar lo máximo posible la averiguación de todos los extremos de la grave crisis bancaria que estuvo a punto de dar al traste con nuestro Estado?

martes, 21 de febrero de 2017

Hambruna

Cien mil personas corren el riesgo en Sudán del Sur de morir por hambre. Seguro, que cuando han visto el nombre del país africano han tenido la tentación de dejar de leer este artículo. Les pìdo que no lo hagan, porque hasta de esos remotos confines se puede extraer sabiduría.

La alarma la ha dado la ONU, advirtiendo de la hambruna existente en ese mísero país, la primera que declara desde hace seis años. Dato ya de por sí relevante. Me refiero al hecho de que durante los últimos seis años, hayamos conseguido que en el Planeta no haya un hambre generalizado en ninguno de sus confines. Ahora, desgraciadamente, tenemos que en Sudán del Sur, la gente muere de inanición. Sigan leyendo, por favor, aunque se trate de Sudán del Sur.

La razón de que en Sudán del Sur haya esa hambruna, que puede afectar en breve a otro millón más de personas, es una guerra. ¿Y esa conflagración a qué se debe? No dejen de leer, que la cosa se empieza a poner interesante.

A un enfrentamiento entre dos etnias, en concreto los dinka y los nuer, que llevan tres años ya de conflicto armado. No, no piensen que este artículo ya nos le va a aportar más, que se trata en definitiva de un problema alejado, en concreto del despreciado continente negro. En Europa, hace setenta años nos matábamos por la evolución superior de ese mismo problema, por el nacionalismo. Y puede que, desgraciadamente, no estemos demasiado lejos en el presente de repetir tal infamia, si atendemos a la resurrección nacionalista que recorre nuestro viejo continente.

¿A que ya les apetece más seguir con la lectura? Pues no lo dejen, porque lo más interesante está aún por llegar.

Esa guerra interétnica se desató cuando Sudán del Sur se proclamó independiente. Sí de Sudán. Y lo hizo azuzada por Estados Unidos, que pretendía así castigar al hoy vecino norteño, un país como se sabe musulmán con ciertos brotes yihadistas, aunque el verdadero motivo eran las enormes reservas petrolíferas que atesora el sur.

Bien, seguro que ya a estas alturas les gusta el artículo. Pero, todavía queda lo mejor. 

Así que Estados Unidos orquestó una campaña para reconocer a Sudán del Sur, que ni siquiera se diferencia en el nombre de su antigua metrópoli y que fue secundada por toda la comunidad internacional, obediente a los dictados de Washington. Ya en 1918, Estados Unidos proclamó el mundo de las naciones y sobre las ruinas de la Primera Guerra Mundial alentó el derecho de autodeterminación de todos los pueblos. Veinte años después, el mundo asistió a su mayor destrucción: la Segunda Guerra Mundial.

Y para sancionar la independencia de Sudán del Sur organizó un referéndum ad hoc, que sin ninguna duda consagró la soberanía del nuevo país. Un 98,83% de su población votó por la separación. Desde el plebiscito de la unidad italiana en el siglo XIX, considerado el más fraudulento de la Historia, pocos han sido los referenda fracasados en un clima de exaltación nacionalista. Y este tampoco lo fue. Precisamente hoy, el sociólogo y exministro José María Maravall califica al referéndum como un instrumento político manipulable donde los haya. 

El de Sudán del Sur fue hace seis años. Desde entonces se han sucedido las desgracias en aquel país, entre ellas una guerra y ahora una hambruna.

¿Ven, por qué les decía que terminaran de leer?

lunes, 20 de febrero de 2017

Febrero negro

El mes aún en curso se ha convertido en uno de los peores para la violencia de género con once personas que han perdido la vida. Tales cifras corroboran que nos encontramos ante uno de los principales problemas que afronta nuestra sociedad. Los llamamientos a investir el problema como una cuestión de Estado deben ser escuchados, con el objetivo de implicar todos los recursos necesarios para combatir eficazmente esta lacra, que hunde sus raíces, sin duda, en aspectos culturales atávicos que anidan en nuestras mentes contemporáneas, fruto de un patriarcado no felizmente superado.

Pero también conviene replantear algunas de las actuaciones llevadas a cabo en los últimos años. Ahí, cabría precisar el daño que puede hacer el llamado por los expertos "efecto llamada", consistente en que la proliferación de noticias conlleva un estímulo para potenciales agresores que ven así como su actuación puede adquirir la visibilidad ansiada. El contagio, pues, existe, debido a la condición gregaria del ser humano, cuestión que hoy en día repele aceptar, debido al éxito infundado del ideal de Progreso.

Y eso solo puede ser combatido con la educación, dentro de los parámetros que la Ilustración planteó hace ya dos siglos y medio. Primero, a corto plazo, con unos contenidos informativos diferentes a los actuales y más centrados en el mal irreparable que produce la violencia de género. Y segundo, a mucho más largo plazo, con una instrucción pública -en el sentido que decimonónicamente se dio a esa palabra- en la que los colegios e institutos sean claves, pero también con una educación privada que en cada casa incida en la igualdad de sexos. En este sentido, no está de más recordar que la sociedad actual ha abdicado de muchos aspectos relevantes, entre ellos de la educación de sus hijos. Algo inobjetable, salvo en honrosos casos particulares.