lunes, 31 de julio de 2017

La tragedia socialista

La tragedia socialista tiene un protagonista: Pedro Sánchez. Y es una tragedia anunciada, al modo de las clásicas, en la que los personajes no pueden evitarla, ante un irresistible destino que quedó marcado cuando los electores socialistas le devolvieron a la dirección de Ferraz.

Ha pasado mes y medio desde que Pedro Sánchez ha vuelto a ser secretario general del PSOE y el partido presenta unas fracturas territoriales peligrosas. El giro nacionalista impulsado por el dirigente, concretado en ese concepto difuso de plurinacionalidad, ha vuelto a enfrentarle con su rival interna, Susana Díaz, quien desde Andalucía se niega a dar un paso más que no contemple el federalismo clásico. Por contra, otro de sus enemigos, Ximo Puig, el presidente de la Comunidad Valenciana, se ha sumado entusiásticamente a la propuesta de Sánchez e incluso propone que la federación valenciana del PSOE se convierta en un partido diferente, como lo es el PSC en Cataluña, que desde hace décadas aboga por la plurinacionalidad.

La fractura es de calado y también la tragedia. Porque sin el voto masivo del electorado socialista en Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía, el PSOE nunca volverá a la Moncloa, condenándole a ser el mozo de espadas de Podemos.
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jueves, 27 de julio de 2017

Totalitarismo

Imagino que muchos catalanes habrán tomado nota de como se las gasta la minoría mayoritaria que les domina. Y habrán atisbado el futuro que les espera si el proceso soberanista se ve coronado por el éxito y la República catalana se asienta. 

Lo digo por el trágala totalitario visto ayer en el Parlament con la reforma de su reglamento, impuesta por los tres formaciones independentista. A partir de ahora se limitarán sustancialmente las labores de control de la oposición en el legislativo catalán, lo que supone un ataque en toda regla a la democracia.

Lo ha expresado muy bien, la diputada Anna Gabriel, de la CUP, una de las tres formaciones que imponen su rodillo, criticando a la oposición por defender los derechos de los parlamentarios. "Es incoherente defender el derecho de los diputados y las minorías, y no el derecho de autodeterminación de los pueblos".

Y por supuesto que ellos son los que deciden quienes son el pueblo. La Historia tiene muchos ejemplos en el pasado. Los más graves consistieron en subir en trenes a aquellas minorías que no encajaban en los sueños de las mayorías y enviarlas en dirección a Auschwitz.

miércoles, 26 de julio de 2017

Todo unos demócratas

La noticia la conocerán ustedes: Podemos entrará en el gobierno de Castilla-La Mancha, compartiéndolo con el PSOE. Se tratará del primer ensayo de cara a un futuro nacional que permita a la izquierda derrotar democráticamente al PP y alcanzar la Moncloa. Es decir, hacer realidad la consigna: echar a Rajoy.

Para Podemos haber dado tal paso en Castilla-La Mancha supone una rectificación de su estrategia, al menos de la mantenida hasta ahora por Pablo Iglesias, quien como recordarán ganó Vista Alegre II, imponiéndose a los más pragmáticos liderados por Íiñigo Errejón. De hecho, supone la aceptación de la primacía socialista en el seno de la izquierda, al menos en aquella comunidad autónoma. Una preponderancia no asumida en aquel cónclave por la mayoría de los votantes de la formación moderada, que apostaron por una estrategia combativa frente al PSOE, en contra del criterio de los errejonistas.

Se trata, pues, de un ejemplo de cómo las elites dirigentes de Podemos consiguen variar el rumbo establecido por sus bases. Sin duda, que tal imposición acerca a Podemos al modelo de partidos tradicionales, donde sus dirigentes y cuadros más cualificados orientan a la formación para alcanzar sus objetivos.

Pablo Iglesias no solo se ha mostrado entusiasmado con la idea de entrar en minoría en un gobierno socialista, sino que de cara a mantener las apariencias insistió en que la decisión debía ser respaldada por los militantes de Podemos en Castilla-La Mancha. Ya saben ustedes que la democracia participativa, también denominada democracia directa, es un magnífico instrumento para imponer voluntades. Si no que se lo pregunten a tantos que han hecho en el presente y en el pasado de los referendos un arma en su propio beneficio.

Los resultados de tal consulta en Castilla-La Mancha han sido recibidos con alivio por la dirección del partido a nivel nacional y aireados como una prueba de fidelidad a sus principios. 3.562 militantes, un 77,9% de los votantes, han respaldado entrar en el gobierno, mientras que solo 1.006, un 22% ha votado en contra. 

Sin embargo, Podemos ha cuidado mucho que no se difundiera el dato de participación. Es decir, dar a conocer cuántos militantes de la formación han participado en esta nueva muestra de democracia directa. Hoy, por fin, he conseguido enterarme: un mero 48%. Es decir, ni la mitad de los miembros de Podemos ha votado y por tanto tampoco han respaldado el pacto con los socialistas para entrar en el gobierno de Castilla-La Mancha. Los 3.562 militantes favorables son solo el 37% del total de Podemos en aquella región.

En suma, la dirección de Podemos, esa elite liderada por Pablo Iglesias, ha impuesto la entrada en el gobierno castellano-manchego en una posición subalterna con respecto al PSOE, pese a los aprobado mayoritariamente en Vista Alegre II, y sin el apoyo de la mayoría de los militantes de la formación en Castilla-La Mancha.

¡Todo unos demócratas! Sin duda. 

martes, 25 de julio de 2017

¡Ya era hora!

Por fin nuestros partidos políticos han sido capaces de ponerse de acuerdo y sacar adelante un unánime pacto de Estado contra la violencia de género. ¡Ya era hora! 

Sin duda que se podría haber hecho más, pero el solo hecho de que todos los parlamentarios estén de acuerdo otorga a la medida un plus moral a la iniciativa. Ésta contempla medidas penales, pero también educativas.

Ahora iré con éstas últimas, las más importantes, bajo mi punto de vista. Pero antes, debo decir que echo en falta un replanteamiento de la política comunicativa. Sinceramente creo que la actual es manifiestamente mejorable y deberíamos ir a un modelo que sin retrotraer al silencio no facilite el efecto contagio. Es decir, mantener e incluso incrementar la denuncia, pero desde otras variables comunicativas. Ahí, habría que explorar la capacidad disuasiva de los relatos en primera persona de las mujeres víctimas de la violencia.

Ello con ser relevante, tampoco supondrá el fin del feminicidio. A este solo se puede aspirar mediante la educación y tras un tiempo de práctica. No será de la noche a la mañana que determinados comportamientos desaparezcan. Se necesitará un tiempo de instrucción y dejarnos de planteamientos buenistas respecto a la naturaleza humana. Eso sin duda ocasionará muchas perturbaciones en el mundo educativo y probablemente un replanteamiento de las infinitas bondades de la Ilustración, paradigma en el que llevamos más de dos siglos.

Hablando de educación, nuestros parlamentarios deberían coger carrerilla e intentar un pacto en esa materia, que fijase las líneas esenciales de la misma para la próxima generación. Y entre ellas, la lucha contra la violencia de género.
 

lunes, 24 de julio de 2017

Justicia para Angrois

Hoy, cuarto aniversario del accidente ferroviario de Angrois, en el que murieron 80 personas y otras 144 resultaron heridas, los familiares y víctimas conmemoran aquel fatídico día que les cambió la vida. Y lo harán reivindicando la ampliación de las responsabilidades penales y políticas por aquel suceso.

Más que el giro del PSOE de Pedro Sánchez en este asunto, ha sido la intervención de la Unión Europea, quien ha pedido a España que aclare aquel hecho, lo que ha dado una luz de esperanza a los afectados. Es inadmisible que en un Estado de Derecho no se haya constituido una comisión de investigación parlamentaria que, más allá de los aspectos judiciales, dirima la responsabilidad del Estado por las deficiencias en la vía férrea. En concreto, por no tener en aquella fatal curva sistemas apropiados a la alta velocidad.

Esa carencia debe ser dilucidada y los responsables políticos de entonces deben asumir sus erorres por omisión. No es admisible que toda la responsabilidad se descargue en el conductor del tren, por mucha velocidad que llevase y que por despiste no corrigió antes de entrar en la curva. Penalmente, Francisco José Garzón es culpable, pero debe investigarse judicialmente porque ADIF y RENFE no tenía establecido un sistema que hubiera parado el tren al detectar la desproporcionada velocidad con la que viajaba. 

Y paralelamente a la actuación judicial, cabe dilucidar las políticas. En sede parlamentaria. Así, en el quinto aniversario, el Estado podría ofrecer a esos familiares lo único que ya puede hacer: Justicia.

viernes, 21 de julio de 2017

La foto de Capa

Ayer les hablaba del mundo posmoderno en el que vivimos, aquel caracterizado por el subjetivismo y en el que la imagen termina por imponerse a los hechos. Hoy les voy a escribir de otro ejemplo.

El Ayuntamiento de Madrid ha decidido proteger la vivienda que en la Guerra Civil el célebre fotógrafo Robert Capa retrató en Entrevías en un reportaje que hizo sobre las consecuencias de los bombardeos que sufrió la capital a manos de la aviación alemana, aliada del bando sublevado. Recordarán la foto: una humilde casa de ladrillo con su fachada llena de impactos y destrozos. Dos niños y una mujer aparecen en la escena, confiriendo a la imagen una potencialidad muy grata a nuestra época.

El consistorio después de una movilización vecinal a la que se han sumado insignes poetas, como Luis García Montero, e historiadores, como Julián Casanova, ha incluido el inmueble en el catálogo de bienes protegidos, con la intención de evitar su desaparición. 

El problema es que esa casa, de una evidente antigüedad, solo podría ser calificada hoy en día como infravivienda, malviviendo en ella 14 familias.

¿No seria más sensato construir sobre ella un nuevo inmueble con mejores condiciones para sus inquilinos, empleando el ayuntamiento las medidas sociales necesarias?

La imagen de la barbarie franquista está garantizada gracias a Capa. No es necesario, pese a la posmodernidad, convertir un icono fotográfico en un fardo del pasado, máxime porque los efectos de la destrucción de la guerra sobre tal inmueble fueron reparados hace muchos años. No se trataría de dejar en pie una ruinas como recordatorio a todos del sinsentido de aquella guerra, como se ha hecho en Alemania con algunos inmuebles, sino dejar para el futuro una casa reparada que no reúne las condiciones mínimas de habitabilidad. 

El sentimentalismo, otro rasgo de la posmodernidad, no debería nublar nuestro raciocinio.

jueves, 20 de julio de 2017

A cara descubierta

En el mundo posmoderno en el que vivimos, los presupuestos del idealismo absoluto, aquel que hace del subjetivismo su santo y seña, inciden en la importancia de la imagen, incluso por encima de los hechos. Viene esto a cuento, ante la entrada de la Guardia Civil hoy en el Palau de la Generalitat y en la sede del Parlamento catalán.
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Los hechos son muy claros: los agentes en cumplimiento de una orden judicial han efectuado sendos registros en busca de material inculpatorio en el caso de corrupción conocido como el del 3 por ciento. Por tanto nada que ver con el denominado proceso soberanista.

Pese a ello, los independentistas intentarán ligar ambas cosas, presentando la entrada de la Guardia Civil como un nuevo ataque a la soberanía catalana. Por ello, no estaría de más cuidar la imagen. Y hoy ver a esos guardias embozados y con ropas de sport no ayuda. Con la cara descubierta y con un mayor formalismo en el vestir, sin tampoco tener que recurrir al uniforme, hubieran hecho un mejor servicio.